Fútbol abstracto: enfoque actual
Como todo buen ciudadano que se preocupa no solo por sus intereses personales y familiares, sino también por otros temas sociales de importancia como la educación, economía, cultura, moral, deporte y hasta las políticas de gobierno, entre otros destacados, se nos hace imperativo entender, orientar y sugerir ideas viables con relación a alguno de los temas sugeridos u otros no mencionados, teniendo siempre presente que el enfoque especializado y objetivo al respecto de ellos es imprescindible.
Nuestro planteamiento presente quiere abordar de la manera más sencilla posible el llamado “rey de los deportes colectivos”, el fútbol, estimando que el momento se presenta para dar enfoques oportunos al tener en próximas fechas las eliminatorias mundialistas de nuestra área Concacaf y considerando como bueno el crecimiento moderado que ha tenido nuestra Liga Panameña de Fútbol.
El interés social de los panameños por este deporte se incrementa cada vez más, ya que los elementos previos mencionados, aunados a otros como nuestras participaciones en las últimas competiciones regionales, nuestra asistencia al Mundial Sub-20, la disputa de un cupo a las Olimpiadas por parte de la sub-23 y la apertura en las trasmisiones internacionales de ligas importantes a nivel mundial y regional, han ido calando en la simpatía y el apoyo que brindamos a este deporte.
Sin embargo, es preocupante conocer del tema y saber que nuestra selección mayor de fútbol depende para sus futuros avances y conquistas, de cinco elementos claves que históricamente han sido antagónicos y discrepantes entre uno y otro. Hoy día aún dependemos de: 1) El “plus” o buen momento que puedan presentar en la cancha los jugadores coloquialmente conocidos como “leyendas/legionarios”. 2) Del aporte particular y sustancial que puedan ofrecer los entes privados. 3) De la buena voluntad de los políticos y gobernantes, cuyo discurso folclórico es el deporte citado. 4) La capacidad profesional de los administrativos o dirigentes encargados del tema. 5) De la grandeza teórico-práctica y humana que posea el técnico del conjunto. Los elementos prenombrados deben trabajar armónicamente, concertando y consensuando eficientemente durante todos los ciclos y etapas de desarrollo de este deporte, para luego poder brindar a su afición el mejor equipo posible y lograr los resultados esperados por todos. Una tarea hasta el momento fracasada.
Luego entendemos, que si nuestro fútbol ha conseguido avances en el ranking FIFA y si hemos llegado a disputar alguno que otro torneo de importancia se debe a los chispazos que uno, dos y quizás hasta tres de los elementos sugeridos como menesteres han podido dar de manera solidaria, empero el trabajo conjunto de los cinco nunca se ha logrado y todavía dista mucho ver que el mismo surja en este periodo de tiempo.
Debo dejar claro que para un buen “fanático, patriota” y seguidor de este deporte es cada vez más preocupante ver que tenemos a un buen técnico en nuestra selección mayor sin la capacidad requerida para ganar esta gran batalla deportiva.
Los últimos resultados hablan por sí solos, el esquema de los juegos mostrado es precario y desfazado, la apatía de los administrativos y políticos es notoria, el acondicionamiento físico visto comparativamente es negativo, el trabajo psicológico y la mentalidad de triunfo de los jugadores se oculta, y lo único que abundan son las excusas y buenos clichés de los responsables de nuestras pasadas y seguramente futuras derrotas.
Finalmente y creando una síntesis cordial, debemos dejar claro que con todas las vicisitudes que enfrenta nuestro fútbol en todas sus etapas y ciclos de desarrollo son superables y ha sido muy placentero ver que los medios de comunicación, los periodistas y analistas deportivos, y la fanaticada cada vez más dicen presente y aportan dentro de sus posibilidades la cuota positiva que se requiere, la cual debiese ser aún mayor.
Grato es sugerirle a todo lector que nadie quiere criticar o destruir lo que con mucho esfuerzo se ha podido empezar a construir, pero saber lo que debemos mejorar, cuándo mejorarlo y cómo lograrlo es faena prioritaria.
“Lo más importante del gran deporte es sembrar con valores, luchar por él, sufrir por él, vivir en él... Y luego cosechar el triunfo al ganarle a tu émulo con honor”.
Sociólogo e Investigador.
