Fútbol nacional: expectativas

Por: Redacción 19/10/2017

Me regocijo con la clasificación directa de la selección mayor de fútbol panameña al Mundial de Rusia 2018, al vencer a su similar costarricense el 10 de octubre de 2017, y gracias a los resultados de los juegos, en el mismo día, entre las selecciones de Honduras con México, y de Trinidad y Tobago con los Estados Unidos de Norteamérica. Sin embargo, hay incomodidad en la selección y fanaticada costarricenses por el primer gol panameño de este encuentro. En el caso de Honduras, hay publicaciones que tildan a la primera anotación panameña del encuentro del 10 de octubre de "gol fantasma". Todo esto podría ser el aviso de acciones, por ende, hay que prepararse para enfrentar el peor de los escenarios.

Al margen de lo anterior, es necesario hacer algunas reflexiones sobre lo que, por mucho tiempo, ha sido el fútbol nacional. Es muy fácil hablar cuando uno, que no tiene idoneidad y experiencia en algo, en las mismas circunstancias no lo hace ni haría mejor, máxime cuando se trata de críticas destructivas. Parece que los logros de las demás selecciones de fútbol (femenina, menores, playa y sala) no eran suficientes, y pareciera que los logros de las selecciones mayores en otros juegos, copas y torneos, tanto internacionales como regionales, no bastaban, sin menoscabo de los logros de estos jugadores en las ligas del fútbol nacional y en los equipos de otros países. Y qué decir de los logros de los deportistas en otras ramas del deporte (baloncesto, béisbol, atletismo, boxeo, etc.) en sus respectivas categorías.

Por ahora, hay un gran alivio por el logro, de cara a Rusia 2018, pero los comentarios cáusticos volverán si los desempeños de las selecciones mayores, del presente y del futuro, según corresponda, no son los esperados por los que siguen de cerca el fútbol nacional.

Los logros de Panamá en, por lo menos, los últimos 25 años, que no solo se trata de la selección mayor, son grandes, a pesar de que esta disciplina deportiva no es ni ha sido la más fuerte o más desarrollada en nuestro país. Que haya todo un mercadeo, parafernalia y subjetivismo en torno a esta disciplina no implica que, por eso, seamos una nación futbolística.

Hay mucho por hacer y mejorar, claro está, pero nada se logra con criticar acremente a nuestros compatriotas jugadores y a sus técnicos. El fútbol es más que emotividad. El fútbol es ciencia y técnica, y, según corresponda, tiene estrecha relación con situaciones variables y factores ambientales. Disculpen, exigir o esperar más del desempeño de una disciplina que está en evolución y despotricar contra ella cuando no rinde lo que se espera o quiere es una actitud obsesiva, compulsiva, enfermiza e injusta.

Abogado y locutor

 

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Lunes 13 de julio de 2026