Fútbol y reflexión
El deporte como ejercicio físico practicado individualmente o por equipos con el fin de superar una marca establecida o de vencer a un adversario en competición pública siempre con sujeción a ciertas reglas. En el fútbol, tal situación levanta pasión. Tal es así que la vida y reflexión de grandes pensadores han tropezado con el fútbol, es por ello que en el año 1978, Jorge Luis Borges invitó a una conferencia sobre la inmortalidad a la misma hora y cerca del estadio en que la selección argentina debutaba en el Monumental de Buenos Aires, solo para hacerle contrapeso a tan avasallador fenómeno.
Albert Camus dio tregua a su existencialismo para admitir que todo cuanto sabía con mayor certeza sobre la moral y las obligaciones de los hombres se lo debía al fútbol.
Javier Marias le ha regalado letras al jugueteo con el balón admitiendo que el fútbol es la recuperación semanal de la infancia.
Milán Kundera entre poemas y novelas confesó: “tal vez los jugadores tengan la hermosura y la tragedia de las mariposas que vuelen tan alto y bello, pero jamás pueden apreciarse y admirarse en la belleza de su vuelo”.
Panamá, en cuanto al desarrollo del deporte fútbol, ha iniciado de forma optimista y vigorosa, y lo ha hecho uniendo a un pueblo que requiere más que nunca en su historia aumentar nuestro honor de ser panameño (a) para enfrentar los retos propios de la época y forjar nuestro futuro.
Y es que filosóficamente, como pueblo, nos enseña lo que significa fracaso, dolor, gloria, recuerdos, amistad, juventud, miedo, pasión y sacrificio. Los que hemos jugado lo hemos experimentado. La marea roja ha sido testigo de cómo nuestro equipo con su director ha ingresado al estadio como hombres y han salido triunfantes, y esa exigencia de éxito la tenemos todo(a)s los hijo(a)s de esta bella tierra que nos reclama trabajo, disciplina, constancia y talento en la construcción diaria de nuestro Panamá. Reflexionemos y gritemos alto: ¡goool!
Rodrigo A. Frago
Docente Universitario
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