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G-20 y la estabilidad mundial


Ricardo A. De León Borge (opinion@epasa.com) / MSc. en Relaciones Internacionales y profesor universitario

El grupo de los 20 países más poderosos del planeta (Argentina, Australia, Brasil, Canadá, China, Estados Unidos, Francia, Alemania, India, Indonesia, Italia, Japón, México, Rusia, Arabia Saudita, Sudáfrica, Corea del Sur, Turquía, Gran Bretaña y Unión Europea) se reunió en México, teniendo como tema principal la compleja situación económica y financiera que envuelve a la Unión Europea y que podría tener implicaciones mundiales si no se actúa de forma concisa y rápida.

Este grupo poderoso concentra los dos tercios de la población mundial, generan alrededor del 80% del Producto Interno Bruto (PIB) del mundo entero y es desde donde se origina hasta un 70% del comercio global, siendo por estos y otros datos un referente a nivel mundial en temas económicos y financieros.

En la reciente reunión acordaron, entre otros puntos, promover una mayor inversión pública y privada en agricultura, desarrollar la tecnología e incrementar la productividad de este sector a nivel mundial; la creación de la Alianza Global para la Inclusión Financiera; avances para un marco institucional para el Consejo de Estabilidad Financiera; adopción de medidas de facilitación comercial y el reconocimiento de la importancia de las cadenas de valor global para el

crecimiento y el empleo; compromiso de abstenerse hasta el año 2014 de implementar medidas proteccionistas; asegurar el incremento de los recursos financieros con los que cuenta el Fondo Monetario Internacional, por un total de más de 450 mil millones de dólares.

Todos esos acuerdos que estarán implementando los países miembros del G-20 y que se encuentran plasmados en el Comunicado de Los Cabos “son ambiciosos y pretenden mandar un mensaje de confianza para estabilizar la economía mundial…” desde la óptica de Federico Steinberg, investigador principal de Economía Internacional del Real Instituto El Cano. Además, sirven como punto de partida para tratar de hacer frente a la complicada situación que enfrentan los países de la Unión Europea, por medio de mensajes de tranquilidad como la inyección millonaria al FMI, los programas de rescate financiero a países como Grecia, Irlanda, Portugal, España y a otros que lo necesiten antes de que sea demasiado tarde.

Se busca mantener una estabilidad económica y financiera global, que no afecte más allá de los límites o de fronteras nacionales, para que no se convierta en una amenaza de crisis global, con lo que se mantienen las metas de crecimiento de los países emergentes como el grupo BRICS.

MSc. en Relaciones Internacionales y profesor universitario