Ganadería y agricultura
La ganadería arriba de los 500 metros es considerada por unos un sacrilegio, sin embargo, aquí está el futuro de nuestra alimentación y de nuestro ambiente, dado que aun allí, hay confort animal por el clima, confort para producir muchas variedades de alimentos y existen muchos árboles y fuentes de agua viva.
En este lugar se debe tener un control real que gracias a la visión de muchos productores y fundaciones, se hace al lograr la producción a cero labranzas, ganadería sostenible y la cosecha de peces con sus ventajas ambientales adicionales, aunque aún existen productores con el sistema tradicional y, claro, con la deficiente y escasa extensión gubernamental son pobres y desfasados en el tiempo, los hay muy productivos y con tecnología de punta dirigiéndose hacia el agroturismo y la sostenibilidad total.
Este sector está por lograr una óptima producción agrícola, basada en sistemas innovadores en los que se juntan la productividad y la sostenibilidad en un mismo proyecto, en realidad aquí los proyectos son más fáciles dado que las tierras están descansadas y se puede lograr el sistema de fincas fábricas o Ayllu, sin sacrificar nuevas hectáreas de bosques, solo utilizando lo ya deforestado, aquí no manda la ganadería extensiva, sino rotativa y sostenible, dado que como no hay problemas graves de agua, se puede lograr el autoconsumo con especies forrajeras, pasto mejorado, bancos proteicos y energéticos, entre otras técnicas, además de la protección de aguas con vados y sistemas silvopastoriles.
En el campo agrícola, por estar en zonas frescas, es posible el cultivo a cero labranzas y con pocos pesticidas, como es el abono purín, el combate biológico y las enmiendas orgánicas, lográndose beneficios económicos y sociales muy extensos. La agricultura de montaña es una de las actividades más rentables hoy día, si se sabe hacer bien, pudiéndose cultivar especies tradicionales véase maíz, frijol, hasta exóticas como guayaba taiwanesa, soya y quinua.
Sin embargo, la falta de calles en ciertas zonas imposibilita las actividades allá, claro, además de la falta de apoyo de los ministerios como el de desarrollo agropecuario y ambiente cuya falta de técnicos no permite que lleguen soluciones a todos los productores involucrados que optan por ir a las ciudades y cultivar con el tipo de subsistencia, esto además de programas burocráticos y paternalistas, que no permiten que los productores tengan trabajadores o entre ellos se ayuden, como 120 a los 65, son el causal de que no se pueda producir más, solo son proyectos que incitan al alcoholismo, drogadicción y demás, gracias a la vagancia general que producen. Son buenos para la ciudad no para el campo, allá se debe dar insumos, herramientas y extensión para lograr que sean productivos no una carga más al Estado.
Panamá necesita más soberanía alimentaria en medio de la crisis mundial, donde ya llegará el día en que los grandes productores no dispondrán de suficiente alimento para exportar y el subir los precios será la única opción, dada la escasez y la demanda, y es irresponsabilidad nacional tener un país consumidor y dependiente de los demás.