Ganó Trump. ¿Razonable?
A pesar de ser considerado un candidato controversial y antisistema, Trump derrotó a Hillary Clinton, que representaba la continuación del sistema denominado el "establishment". Trabajaba en Washington D.C. cuando reventó la burbuja inmobiliaria. Constatamos cómo la clase media y trabajadora fue afectada por esta disrupción en el sistema hipotecario. Propiedades caían en valor y el poder adquisitivo de la gente seguía disminuyendo. Esto produjo reacciones negativas contra la clase que dominaba el sistema bancario. Mientras la gente sufría consecuencias negativas, el Gobierno salía al rescate de bancos considerados responsables de la situación dada.
Una encuesta en ese momento para considerar la reelección de funcionarios del Gobierno resultaría adversa. En Panamá, un simulado "survey" de opinión, consultando una posible reelección del presidente, resultó en opiniones muy negativas y a veces con disgusto. El rechazo por insatisfacción evidente y el hastío por efectos de disfuncionalidad e inoperancia de las actuales autoridades de Gobierno fue notorio.
Cuando ciudadanos de cualquier país, son afectados por decisiones de aquellos que mantienen el poder económico y político, reaccionan buscando desbancar a esos agentes de poder por considerarlos que tienen agendas contrarias al bienestar y mejor vida de la sociedad. Trump, parece, aprovechó esto para conquistar ese voto hastiado y cansado de muchos norteamericanos, quienes interpretaron, no lo que decía en su discurso electoral, sino lo que la gente interpretaba que realmente quería decir, que era contra el sistema establecido y se percibía en sintonía con los intereses de los electores. La Sra. Clinton, que a pesar de que obtuvo unos 200 mil populares más que Trump, declaró que perdió porque su partido no supo interpretar el grado de insatisfacción del pueblo. En cambio, Trump sintonizó con el canal correcto y lo explotó al máximo, con un discurso que a muchos no gustaba, pero que calaba en el interés de los electores.
En Panamá, tenemos un sentir de rechazo y de insatisfacción del pueblo con el actual gobierno, dado que luego de un periodo de bonanza económica y disfrute de una mejor calidad de vida, el país está en una situación económica que se deteriora a diario, afectando la prestación adecuada de los servicios sociales de educación y salud, con un nivel de inseguridad muy peligroso para los ciudadanos. Todo esto se junta para que la calidad de vida que tenemos ahora sea más precaria que hace unos años.
Es posible que para las próximas elecciones en Panamá, un candidato presidencial que también sepa interpretar la situación y sintonice con el querer del pueblo, ganaría ampliamente como ocurrió con Trump. Veremos cómo se desenvuelve Trump. Lo más probable es que su discurso como presidente no será igual al que tenía como candidato presidencial.
Ingeniero