Gasto millonario
Faltan más de dos años para las elecciones generales de 2014 y los aspirantes a puestos de elección popular arrancaron sus campañas políticas.
La saturación de candidaturas a diferentes puestos generará un verdadero canibalismo político en los distintos partidos, sin importar su tendencia.
Es una realidad que se están gastando miles de dólares diariamente y que muchos dirigentes políticos que tienen aspiraciones presidenciales no están subiendo la cuesta.
Las distintas encuestas siguen revelando resultados inesperados para muchos opositores que han gastado fortunas vendiendo sus figuras como las más potables para el 2014.
La estrategia de criticar cualquier acción del actual gobierno no ha funcionado y los ciudadanos demandan más propuestas coherentes.
La sociedad ha avanzado y su criterio político también, por lo que hace falta más que una bolsa de comida o unos cuantos dólares para sumar seguidores.
Muchos aspirantes presidenciales se han llevado grandes decepciones cuando llegan a los barrios porque esperan ser recibidos por multitudes y la verdad es que eso no sucede desde hace mucho tiempo.
¿Hasta dónde aguantará la chequera de estos aspirantes? Es muy difícil pronosticar quienes serán las figuras con más probabilidades en las elecciones, sin embargo, el financiamiento de esas campañas será lo más sensitivo de todo.
Una vez se definan los candidatos oficiales de cada partido político, debería existir alguna clase de fiscalización.
La transparencia en el proceso previo a las elecciones tiene que ser garantizada por el Tribunal Electoral. Más que convertirse en un actor de la contienda, tiene que ser fiscalizador.