“Gatozky” por “liebrezky”
El 25 de octubre de 1990, como funcionario activo, me presenté a la Procuraduría General de la Nación a denunciar al entonces Director General de Aduanas, “Por corrupción o el delito en que haya incurrido” con relación a la expedición del documento “Permisos Previos” que eran utilizados de manera irregular, como un mecanismo disfrazado para retirar mercancías sin el pago de los respectivos impuestos. Saqué copias para pruebas, pero no recibí amenaza de sustracción de documento por irrelevante. Esta denuncia acarreó represalias y como dirigente gremial que participó el 4 de diciembre en La Gran Marcha por el Derecho a la Vida, fui separado del cargo, basándose en la Ley 25 del 90 que presumía colaborar con “el golpe de Estado”. Posteriormente fui eximido y reintegrado a la posición, aunque aún no me han pagado los emolumentos dejados de percibir por motivo de la injustificada acción. Producto de mi denuncia, el Estado recuperó cerca de 4 millones de dólares, pero obvió imponer las multas que andaban por encima de B/ 300,000 del cual me correspondía el 50% por Ley Fiscal.
(Abro paréntesis: Hay que reconocer que la Directora de la Autoridad Nacional de Aduanas, Dra. Gloria Moreno de López, está cumpliendo con el pago de los incentivos fiscales a los funcionarios que en esa institución se desempeñan. Ello contribuye al estímulo y superación de los mismos, igual que a la eficiencia y honestidad en la labor. Felicitaciones. Cierro paréntesis).
Traigo a colación mi caso, porque pareciera que el Lic. Gustavo Barahona, corre el riesgo de quedar detenido por atreverse a denunciar la presunta irregularidad. El ministro del MIDES tiene que aclarar y demostrar al propio gobierno y la opinión pública, la justificación de tan elevados precios en los bienes adquiridos y posteriormente si lo amerita actuar. Muy mal mensaje para el resto de funcionarios subalternos en todas las entidades del Estado, quienes por temor incumplirán su deber ante incidentes y pensarán que la Transparencia y Rendición de Cuentas, no es más que una sutil cuña publicitaria, sobre todo por las sorprendentes declaraciones que escuchamos para defender esta voluminosa distorsión.
No se el desenlace en este entuerto, lo que si diré es que aunque no voté por la oferta electoral del Cambio, una vez el apabullante resultado, no me quedó más esperanza que el Presidente Ricardo Martinelli cumpliera lo prometido; principalmente en la seguridad y el combate a la corrupción, “el impuesto a los pobres” como dijeran por allí. Sin embargo hay preocupación por el estilo, pues un cambio hacia la decencia y honestidad política es utópico y evidente al fomentar y alimentar el transfuguismo. Extremada muestras de improvisación en el uso de recursos públicos y bienes del Estado al distribuirlos coyunturalmente. Es riesgoso señalar esto, pero aspiro sirvan para la reflexión y cambio de rumbo. El 60% de electores de mayo de 2009, y el resto de la población, no admiten otro castigo de aceptar gato por liebre.
*Director Nacional PRD.
