Genaro y los marañones de Lago Gatún, 1981
En 1981, RENARE, la dirección de recursos naturales renovables del Ministerio de Desarrollo Agropecuario, me pidió estudiar a los campesinos de la cuenca del canal. Se acercaba la transferencia del canal a Panamá y se temía que esta región ecológicamente vital, que abastece de agua el canal y las ciudades de Panamá y Colón, fuese colonizada y sus bosques convertidos en potreros.
Uno de los temas me solicitaron estudiar era el caso de la plantación de marañón que Inrenare adelantaba en terrenos degradados a orillas de lago Gatún. Proyecto pionero de reforestación estatal dirigido a campesinos pobres con miras a la agro industrialización. Cuando las plantaciones comenzaran a producir debía estar lista la planta procesadora de la pepita de marañón para exportar. Esto generaría trabajo para los campesinos en el campo y en la procesadora para sus mujeres.
Un epicentro del proyecto era La Arenosa, caserío a orillas del Gatún, donde conocí a Genaro Gómez López. Campesino de 22 años, sin tierra, casado y un hijo. Se ganaba la vida como agricultor, asalariando limpiando potreros a machete y como pión de la plantación de Renare.
“A la semana salgo dos veces a pescar al lago. Salgo a las 6 de la mañana, cuando el pez sargento ajila más y el viento norte está más calma'o. De noche no salgo. De noche cojo sábalo real con un pescaíto llamado Cholo. Hoy cogí tres tortugas. Tanto la pesca como la cacería de tortugas son pá' comer en la casa.”
“El año pasa'o trabajé la agricultura de chuzo por primera vez pá' mí. Antes trabajaba pá' mi papá. El año pasa'o me dieron una hectárea de rastrojo del proyecto de marañón del Renare, en Gigantito. Renare me dio el globo de la tierra y escogí el pedazo que sembré.”
“Las condiciones, yo limpiaba el monte pá' mí y hacer mis siembros y después meterles las estacas. Es decir, las marcas donde iba a sembrá' el marañón. El rastrojo era como de cinco años. Gasté 5 jornales socolando, no había palos grandes. Llevó 6 piones y conmigo 7. En un día tumbamos y repicamos el monte pá' que se quemara bien.”
“Socolé en febrero, como el 15. Antes se comenzaba a socolar más temprano, en enero, porque el monte era más grueso. Los piones que usé fueron piones gana'os, 6 amigos pá' quienes ya les había trabaja'o socolando.”
“Quemé Sábado de Gloria día que la gente de aquí acostumbramos quemá. Ese día los 7 quemamos los lotes a la vez porque estaban juntos, el mío era el del medio. Primero hicimos calles pá' que no se pasara la candela. Hice la mía en un día y solo. No hice balseo porque el monte se quemó bien. Sembré arroj, 16 libras de semilla, como media lata de arroj peruano que rinde bueno en la tierra que se siembre. Sembré a fines de abril cuando habían caído varios aguaceros. Gasté 5 jornales, yo solo chuzeando y sembrando porque los demás estaban ocupa'os sembrando”.
“Tuve suerte, no me salió mucho sucio, monte, na' maj, desyerbé un día. Coseché en octubre porque era arroj de 5 meses. Gasté 12 jornales cosechando. ”
“Renare me dio 4 hombres y en 3 días corté el arroj. Cogí 100 puños que traje pá' la casa y lo apiñé con el de papá. Esto serán como un quintal de arroj pila'o que me alcanzará pues solo gasto 3 libras diarias. En casa somos tres. Gastamos una libra al desayuno y dos en la tarde.”
“También sembré cien palos de guandú, pero se lo comieron los arrieros. No sembré maj na porque no tenía semilla. Ahora escasea la semilla del otoe. No hice segunda coa. Estaquié el terreno pá' sembrá el marañón, pero en eso los Renare sacaron la gente. Dejaron a un la'o la idea de sembrá marañón en la Isla de Pato Real y se llevaron la gente a limpiá otro proyecto. El monte volvió a crecé en el terreno de Pato Real.”
“Finquita propia no tengo donde sembrá tubérculos y tallos. Los agricultores jóvenes no tenemos finquitas propias. Los productos los saco de la finca de mi papa.”
“En el proyecto de Renare sembramos como 5000 palos de yuca pá' todos los trabajadores del proyecto que, en un tiempo, llegamos a 93.”
“Con Renare trabajo 5 meses, mayo a octubre. También trabajo limpiando potreros, que se hace a principios de verano pá' que se seque y se queme bien. Trabajo pá' ganaderos de aquí. El jornal está a 3 dóla, sin comida. El año pasa'o trabajé 15 a 20 días jornaleando“.
“He salido pá' Panamá a buscá' trabajo pero tuve la mala suerte de no conseguir. Los que no consiguen regresan. La agricultura es trabajo muy duro”.
Antropólogo