General olvidado
Al parecer, vivimos con el olvido. Para ayudar nuestra memoria nos queda el parque Urracá, en buen lugar; en la Plaza de Francia, Victoriano Lorenzo; en el área canalera, Omar Torrijos; en la plaza 5 de Mayo, el Memorial a los Mártires del 9 de Enero.
"Ni millones ni limosnas, queremos justicia", anuncia el recuerdo a Remón Cantera.
Quedan otros monumentos o íconos de distinta naturaleza en todo el país. Hacemos énfasis en estos memoriales para el tema del título.
Dentro de esta realidad se presentaron alternativas más importantes: el 9 de Enero, más tarde los respectivos gobernantes hicieron posible el actual tratado canalero. En la política norteamericana, ningún otro estadista hubiera firmado, en la política panameña otro líder como Omar, el general olvidado.
Sin embargo, la reversión del Canal panameño no ha significado las expectativas del pueblo. Continuamos con males similares en economía doméstica y nuestro comercio exterior, prestaciones sociales, incluyendo salud y educación, bienestar, y sobre todo añoranzas, extensas para describirlas.
Ganamos soberanía, mártires con la historia nada más.
Definitivamente, buena parte de aquellos gobernantes fueron mejores, el pueblo lo manifiesta.
No es el caso entrar en detalles, en diversas opiniones, respetables, nuestro énfasis continúa en el estudio cuidadoso, científico, de nuestra Historia patria...
Atrasamos en el derrotero político, los Chiari, Boyd, De la Guardia, Torrijos se agotaron. Más atrás hay otras figuras también olvidadas. No hablemos de los partidos políticos. De las organizaciones y dirigentes revolucionarios. De los intelectuales como Domingo H. Turner.
Lo peor del caso no es la Enmienda De Consini, sería un gran paso atrás para nuestra nacionalidad. Donde estarán nuestras reservas morales, políticas e ideológicas; en la calle oímos las mismas preocupaciones.
No es el caso entrar en detalles, en diversas opiniones, respetables, nuestro énfasis continúa en el estudio cuidadoso, científico, de nuestra Historia patria que puede iniciarse desde el Congreso Anfictiónico de Bolívar, o de Urracá si queremos llegar a nuestros orígenes.
De la nacionalidad estamos orgullosos, cuando hacemos el recuento de nuestros hombres y mujeres que lucharon por nuestro futuro; sí tenemos historia, verdaderos acicates cívicos y revolucionarios, también para la Patria grande, América. Seamos dignos.
Arquitecto y periodista