Generando inseguridad: placas
La obligación de todo conductor de exhibir la placa de su vehículo tiene como fundamento mantener un mínimo de seguridad en las calles. Permite que transeúntes, pasajeros, y otros conductores puedan identificar fácilmente a todo vehículo automotor que circula en la vía pública, lo que es a su vez un modo amable de control que genera confianza y seguridad entre los que comparten la vía pública. Sin embargo, este año las autoridades involucradas no han actuado con la anticipación debida para que el servicio de confección de placas de automóviles funcione como lo había estado haciendo año tras año. Este año no tenemos placas, pero todos hemos pagado igual como si las tuviéramos. Puede considerarse un detalle de poca importancia el que la inmensa mayoría de los autos circulen con placas viejas. El problema, en efecto, no es ese. El problema está en que todos los meses los agencias vendedoras de autos echan a rodar miles de vehículos nuevos que no llevan consigo ningún tipo de identificación. La culpa claro está no es de sus dueños. En este, como en otros casos, es la incompetencia, la ineficiencia, falta de un sentido mínimo de responsabilidad en el servicio público, lo que conduce a que sean las propias autoridades las que generen inseguridad en los espacios públicos. La incompetencia de los servidores públicos es una de las mayores fuentes de riesgo para los ciudadanos. Quizás deberíamos tener esto presente al momento del torneo electoral.
