Geopolítica y hegemonía en las palabras de Donald Trump
La elección del multimillonario conservador Donald Trump a la Presidencia de Estados Unidos ha traído muchas reacciones negativas en su país y en el exterior. Muchos sectores liberales y otros grupos minoritarios y miembros del Partido Demócrata han protestado contra el presidente en diferentes sitios, incluido el Distrito Federal.
En su discurso inaugural, Trump se dirigió a las autoridades de Estados Unidos, a sus ciudadanos y a los ciudadanos del mundo entero. Desde un principio, dejó claro que su meta es recuperar la hegemonía de EE.UU. a nivel mundial: “Nosotros, los ciudadanos de Estados Unidos nos unimos ahora en un gran esfuerzo nacional para reconstruir nuestro país y restaurar su promesa para todo nuestro pueblo. Juntos podremos determinar el curso de Estados Unidos y del mundo en los años venideros”.
Su discurso inaugural estuvo matizado de ideas “patrióticas”, resaltando un nacionalismo estrecho. Habló de la protección del mercado como antítesis del neoliberalismo. Se refirió al desempleo y deterioro de la sociedad y prometió la vuelta a casa de aquellas industrias que se fueron y prometió que a su regreso crearán más empleos.
La política económica propuesta por Trump es ambigua y carece de las medidas necesarias para tomar decisiones. No considera el impacto que podrían tener las repercusiones tomadas por los países afectados.
Su política económica es de encerramiento, de establecer un proteccionismo sobre el mercado y el cierre del libre comercio. Su posición antiglobalización no va acorde con la corriente capitalista mundial.
Con relación a los compromisos comerciales internacionales, como el Nafta, Trump ha demostrado mucho recelo. Otros tratados internacionales como el TPP (Acuerdo Transpacífico) y otros tratados de libre comercio prometió derogarlos.
En términos geopolíticos declaró la guerra contra el Estado Islámico, y manifestó que lo eliminaría con las fuerzas militares. El Medio Oriente es una región donde Estados Unidos tiene muchos intereses, ya que por allí pasan enormes cantidades del petróleo que se consume en esta nación. Esta ruta es “protegida” por las fuerzas militares de Estados Unidos, especialmente por la Marina.
En cuanto al pacto de defensa que creó la organización internacional conocida como Otan, fundada en 1948, Trump ha manifestado que tendrá que repensarse, porque estos son tiempos diferentes a aquellos cuando se fundó. De acuerdo con el nuevo presidente, Estados Unidos no tiene que pagar la mayor parte de su presupuesto. Los costos hay que compartirlos con todos sus miembros. El presidente cree que la Otan es una organización importante, pero "obsoleta”.
La relación Putín-Trump se explica por el enunciado de Donald Trump, de su falta de interés en aventuras militares extranjeras y en la imposición de gobiernos democráticos. Pero Trump dejó establecido que la hegemonía rusa sobre Europa es inaceptable.
Como todos los políticos, una cosa es hablar para las gradas y otra es la obra que realizan cuando estén en el Gobierno. Solo me resta decir que vendrán cambios geopolíticos, pero continuará el declive de la hegemonía de Estados Unidos.
Profesor Jubilado del Universiodad de Puerto Rico.