George Feydeau 1862 – 1921
Este fue un francés famoso en el vodevil que logró muchos triunfos en París. Era muy ingenioso y sabía encontrar el lado cómico y ridículo de las cosas y de las personas. En una reunión social conoció a una señora nueva rica que no había tenido tiempo aún para adquirir modales de distinción. Uno de los presentes le preguntó a Feydeau: ¿Qué le parece esta señora? - Y le respondió: -Que todavía no. - -Todavía no, ¿qué? - -Señora.- Y añadió: -Lleva muchas joyas y muchos anillos. Lo extraño es que no lleve aún bastantes para cubrirse las manos por completo. –
En otra ocasión un amigo, de esos cándidos y supersticiosos que tanto abundan, le alababa a su echadora de cartas diciéndole: -No hago nada sin consultarle a ella antes. – Y no cesó en sus elogios hasta persuadirlo para que fuera él también a consultarla y así lo hizo.
Posteriormente el amigo le preguntó cómo le había parecido su visita a la divina adivinadora y le contestó: -Es muy acertada. Me pronosticó que yo sería víctima de un engaño. Y en efecto, al terminar la entrevista, al despedirme de ella me cobró veinticinco francos por su trabajo.
