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GESE: Crimen a la nacionalidad

Por: Redacción 06/01/2017

Aún no termino de comprender, sinceramente, cómo es que opera esto de la Lista Clinton. Te incluyen, por voluntad unilateral de los Estados Unidos de América y sin que haya cargo penal en trámite o proceso y sin condena o declaratoria de culpabilidad –que es lo que en definitiva debería ser por respeto al principio del sagrado derecho al estado de inocencia-, haciendo recaer sobre tu persona y tus bienes una inmisericorde especie de decapitación moral y comercial. El territorio de la dignidad humana es violentado merced a una lista que te tiene por culpable sin que te hayan probado el cargo. Tus empresas corren la suerte de la presunción de culpabilidad y, hasta donde conocemos, se han dado casos de individuos o personas que por error, han sido incluidos en dicha lista y luego son excluidos merced a la aceptación del error por los Estados Unidos.

Cuando advierto que no termino de comprender cómo es que funcionan estas sanciones de enlistamientos –no es la única la Lista Clinton, ya que también nos incluyen en listas negras de países con paraísos fiscales que, presta la casualidad, hacen y determinan las naciones poderosas-, es por lo siguiente: ¿Quién cerraría en Panamá los diarios La Estrella de Panamá y El Siglo?; ¿Mediante qué tipo de orden se materializaría el cierre?; ¿Qué tipo de ordenanza o de resolución contiene el pedido de que se ejecute el cierre de dichos diarios?; ¿Qué autoridad panameña, jurisdiccional, ejecutaría el cierre?. Creo que si los panameños nos manifestamos, nadie, ningún extranjero puede cerrarnos nada. En fin, son estas y otras interrogantes, a las cuales, confieso, no encuentro respuestas certeras en el ámbito del Derecho, para comprender este tipo de medidas cautelares provenientes de una jurisdicción ajena a la nuestra y en la que ningún juez ni fiscal panameño ha tenido participación.

Me preocupa: ¿Quién ha salido a defender la soberanía del Estado panameño y su expresión más concreta consistente en la jurisdicción de nuestra nación?; ¿Acaso no es tarea propia del Presidente de la República salir, de inmediato, al paso de esta defensa jurisdiccional, sin que se vea excluido, de ninguna manera. el Presidente de la Corte Suprema de Justicia, como máximo regente de la judicialidad panameña pero también como expresión directa de ser la cabeza de dicha jurisdciinalidad?. Tampoco excluyo a la jerarca del Ministerio Público panameño.

Lamentablemente, nadie ha dicho nada, siendo que están involucradas cuestiones tan sagradas a nuestra existencia jurídica y que afectan o golpean de modo solapado al Estado de Derecho Panameño y sin que nadie dé cuentas claras ante la faz nacional de este crimen atroz que se perpetra en contra del derecho a la libertad de prensa, de la libre emisión del pensamiento que tenemos los ciudadanos y la concreta posibilidad de hacerlo a través de un medio masivo de comunicación social que, durante más de siglo y medio, ha sido un ícono en nuestra historia patria y que es, al mismo tiempo, la expresión más clara, recogida en los anales de miles de ediciones periodísticas, de nuestra propia historia y radiografía literaria.

Confieso, todo esto me parece muy inaceptable. ¿Dónde han quedado los gobernantes estadistas, los caballeros de la política nacional, los defensores del concepto Patria, de su gente, de nuestras instituciones, de nuestra soberanía y dignidad nacional? Lo que acontece con La Estrella de Panamá y El Siglo es inaudito, inverosímil. Nadie oye los clamores de los diversos sectores de nuestra opinión publica, nadie escucha. Todos guardan silencio y como autoridades, escasos son los que algo han dicho, pero de modo muy tímido.

No nos confundamos. Por favor. El problema del cierre no es el señor Waked. Quede claro eso. Hay otras agendas, sin duda alguna, insospechadas pero de las cuales, aunque desconociéndolas, podamos inferirlas. Quien controla medios, controla opinión y dirige la inteligencia colectiva, la burda, la irracional, la de las masas irracionales, pero jamás de las inteligencias cultas y críticas. / Abogado

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Miércoles 15 de julio de 2026