Gestión basada en resultados
La gestión basada en resultados es una nueva gestión pública y tiene sus principios y métodos. Los principios son: la competencia, la orientación hacia los resultados (solamente), la orientación hacia la satisfacción de los clientes, la evaluación cuantitativa de los resultados del aspecto cuantitativo de la administración. Los métodos se toman del sector privado como benchmarking, un método de parada, la planificación de prioridades, la gestión total de la calidad, etc. En general, NPM significa la aplicación de los métodos de los sectores privados en la administración pública.
América Latina y el Caribe han mejorado la capacidad institucional de la administración pública en áreas que van desde la programación y ejecución del presupuesto de las capacidades de planificación, según un nuevo estudio publicado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Sin embargo, el informe también subrayó debilidades importantes especialmente en el seguimiento y la evaluación de proyectos y programas públicos.
Las conclusiones se basan en un índice que tiene como objetivo medir la capacidad del sector público en América Latina y el Caribe para implementar un Sistema de Gestión para Resultados de Desarrollo (GpRD). La GpRD es una herramienta de gestión que busca optimizar la creación de valor público, el logro de los objetivos del gobierno y de la mejora continua de las instituciones.
ECUADOR, PERÚ, REPÚBLICA DOMINICANA Y URUGUAY, AUNQUE ESTÁN EN EL RANGO MEDIO DEL ÍNDICE DE DESARROLLO INSTITUCIONAL, HAN LLEVADO A CABO IMPORTANTES REFORMAS, LO QUE PERMITE QUE SE REGISTREN MEJORAS SIGNIFICATIVAS.
El índice se centró en una administración pública basada en los resultados, se examinan cinco partes fundamentales de la política de la administración pública: planificación, presupuestar, gestión financiera, gestión de programas y proyectos, y monitoreo y evaluación. Los resultados se publicaron en un libro titulado "La construcción de gobiernos eficaces: Logros y Desafíos para en base a resultados de la Administración Pública en América Latina y el Caribe" (Construyendo o Gobernadores Efectivos: Logros y Retos de la Gestión Pública, Resultados en América Latina y el Caribe).
El índice promedio de GpRD para los 24 países de la región que participaron en el estudio aumentó de 2.0 puntos sobre 5 en 2007 a 2.4 puntos en 2013. El área con la mejor evaluación fue la administración de las finanzas públicas, en 2.9 puntos. El más bajo fue el presupuesto por resultados y el seguimiento y evaluación, ambos con 1.9 puntos.
Brasil, Chile, Colombia y México registraron los más altos niveles de desarrollo en sus capacidades para implementar GpRD, con 3 o más puntos en 2007 y en 2013. Dieciocho países estaban en el grupo medio ?entre 1.5 y 3 puntos? y dos países tenían bajo partituras, menos de 1.5 puntos.
"El estudio se centra en las capacidades institucionales de los países para implementar una administración pública eficiente, eficaz y transparente", dijo Carlos Santiso, jefe de la Capacidad Institucional de la división del Estado en el BID. "La administración pública basada en los resultados no es un ejercicio académico. Es un tema crítico para la capacidad de nuestras instituciones públicas para responder a las crecientes demandas de los ciudadanos".
LA GESTIÓN BASADA EN RESULTADOS NOS HABLA MUCHO ACERCA DE LOS CIUDADANOS Y LA PARTICIPACIÓN.
En general, todos los países mejoraron su desempeño, aunque en diferentes cantidades. Aquellos en cuyo desarrollo institucional se han quedado, incluyendo Jamaica, Nicaragua y Paraguay, están tomando medidas significativas para mejorar sus sistemas de administración pública nacional. Países como Ecuador, Perú, República Dominicana y Uruguay, aunque están en el rango medio del índice de desarrollo institucional, han llevado a cabo importantes reformas, lo que permite que se registren mejoras significativas.
Un nuevo gobierno pone acentos en alguna manera a diferentes aspectos ?la apertura, la transparencia, la democracia, el pluralismo, la justicia social, la responsabilidad social, la no corrupción, el papel activo de las ONG. La gestión basada en resultados nos habla mucho acerca de los ciudadanos y la participación.