Gestión eficiente
Durante la década de 1950 se difundió en el ambiente administrativo el concepto de "administración por objetivos". Fue acuñado por el estadounidense Peter Drucker en su libro "La gerencia de empresas".
Más que un sistema nuevo de administrar, es una forma de pensar que requiere que muchos de los que ejercen el mando cambien radicalmente sus estilos, prácticas y valores de supervisión, y permitan que cada subordinado participe en la fijación de los objetivos del trabajo que realiza, se autosupervise y se autocontrole. Por eso se debe tener: ? Coordinación de objetivos. Todas las acciones individuales deben ir encaminadas hacia las metas de la organización.
? Deben ser cuantificables. Los objetivos deben estar redactados en tal forma que puedan ser controlados fácilmente por medios cuantitativos, esto es necesario para conocer el grado en que se logran los planes, y aplicar las correcciones necesarias.
? Redactados debidamente. Uno de los aspectos más importantes para el éxito de la APO es la redacción de los objetivos, que serán las guías de acción y la verificación. Deben escribirse tomando en cuenta: que puedan ser controlables y observables por elementos de tiempo, calidad y cantidad.
? Debe estar redactado con sencillez y con términos utilizados en la organización.
Una APO congruente debe incluir no solo las metas que benefician a la organización, sino buscar el desarrollo del individuo, permitiendo que este alcance otras habilidades personales, aunque no estén relacionadas con su puesto. El individuo desea ascender jerárquicamente, por lo que se le deberá capacitar permanentemente. Se debe buscar una congruencia de metas entre lo que desea y lo que la organización requiere. En la medida en que esto se logre habrá un desarrollo integral.
Hay que recordar que la APO es una filosofía de dirección que se debe analizar por ser fuente del "deber ser" de todo supervisor, sin importar el rango de su posición, porque esta teoría busca que el administrador no se pierda en los medios, sino que busque lo importante: los objetivos.
Uno de los modelos más simples para comprender el funcionamiento de la APO es el de los profesores Harold Koontz y Cirill O'Donnell. Lo definen en 3 pasos: 1. Clasificación y definición de los objetivos institucionales. Sin ellos es imposible administrar. 2. Fijación de metas concretas y mensurables de la organización a diversos plazos. 3. Etapa de definición de metas del superior para toda sección a su cargo; luego debe establecerlas con cada uno de sus subordinados para que hagan lo mismo si tienen subordinados.
Docente universitario