Gobierno como facilitador del costo de vida
Panamá no escapa a la difícil situación que impera en el mundo como consecuencia del encarecimiento del barril de petróleo y sus derivados. Sin embargo, a diferencia de muchos países, los panameños tenemos como aliado al Gobierno Nacional que aunque algunos no lo quieran aceptar, incurre en sacrificios fiscales para que quienes menos tienen, no sientan el rigor real del alto costo de la vida que estamos padeciendo.
Alzas de los salarios mínimos a la empresa privada y al sector público en general, aportes adicionales al ingreso familiar con programas como 100 a los 70 y la beca universal, controles para evitar la especulación y para fomentar la productividad como es el caso de la cadena de frío, fomento y programación regular de las ferias con una más variedad de productos; subsidios aplicados a bienes y servicios esenciales para el bienestar familiar y programas que incorporan a grupos tradicionalmente marginados a la actividad económica; son solo algunas de las acciones emprendidas por el Estado para mitigar los efectos de un proceso inflacionario más global o universal que la recesión pasada y que escapa a los controles de las políticas nacionales porque se originan en las naciones petroleras y en el reclamo de libertades en las naciones árabes.
Entendemos que la inflación se origina en los costos de producción y vemos con mucha preocupación cómo en algunos medios se promueven acciones para que el Gobierno comprometa el desarrollo económico, aduciendo que con las inversiones públicas y privadas se está creando una presión inflacionaria porque se le entregan recursos adicionales a las familias que hacen menos pesada la carga hogareña.
Para comenzar, en los últimos 15 años, según el Instituto Nacional de Estadística y Censo, el crecimiento económico y la inflación en Panamá y San Miguelito no han ido de la mano. En 1997, por ejemplo, hubo un crecimiento económico de 6.5%, y una inflación de 0.63% pero en 2001 crecimos menos (0.8%) pero hubo más inflación (1.02%). Otro tanto ocurrió en 2004 con respecto a 2008: en el primero crecimos 7.5% y la inflación llegó a 0.5%, mientras que en 2008, la tasa de inflación de 8.8% se asocia a un mayor crecimiento económico, 10.1%.
Ante ese panorama, que no es peor al del 2007, el Gobierno Nacional ha tomado las providencias necesarias para que los sectores de menos ingresos sigan teniendo acceso a los productos de consumo diario y cuenten con los recursos para adquirirlos. El Gobierno cree que es la mejor forma de redistribuir el ingreso, de repartir mejor los aportes del progreso del país.
A pesar de todo este esfuerzo, la canasta básica de consumo ha aumentado B/17.83 en 19 meses de la actual Administración, a razón de menos de un balboa al mes. Pero en la administración pasada se encareció en B/71.47, aproximadamente B/1.20 al mes.
Por su parte, no sólo el IMA intensificó la actividad de las ferias Compita y amplió considerablemente la oferta de productos. Ahora se dispone de las Jumbo Ferias del Ministerio de Desarrollo Agropecuario, mientras que el MOP abre caminos de acceso que permiten a los productores llevar sus productos a los centros de consumo, se construyen las instalaciones que conforman la cadena de frío que permitirá almacenar cosechas perecederas, para que los consumidores tengamos disponible los productos de la canasta básica de alimentos, a precios más baratos y en forma permanente, y reducir las pérdidas por merma de la producción por el manejo y comercialización.
Pocos gobiernos están tan plenamente identificados con sus conciudadanos como Panamá, que pese al calificativo de “paternalismo” que le endilgan, no hace más que prestar el hombro oficialista para compartir la carga que pesa sobre los que menos tienen.
Esa es una forma muy particular de hacer patria, ya que allanando el camino que permite el acceso a la comida, a la comodidad hogareña y al bienestar ciudadano, se contrarrestan actividades punibles que en nada contribuyen al desarrollo de los pueblos.
Bien por Panamá…..!
