Golpe a la corrupción
La decisión del Juzgado Undécimo de Circuito Penal, de acceder a la solicitud de la Fiscalía Tercera de Anticorrupción, de decretar la detención preventiva y suspender del cargo al representante del corregimiento de Calidonia, manda un mensaje positivo a la sociedad y, sobre todo, a los políticos inmersos en actos de corrupción.
Y es que las presuntas irregularidades administrativas que cometió el edil entre los años 1999 y 2003, de acuerdo con un informe de la Contraloría General de la República, han sentado las bases para que enfrente a la justicia.
Los electorales escogen cada cinco años a sus autoridades para que tomen las mejores decisiones y que ejecuten obras por el bien de todos; sin embargo, este parece no ser el norte de quienes incursionan en el mundo político, pues más bien lo hacen por el hambre insaciable de poder y por el desenfreno en el manejo de los bienes públicas.
Las investigaciones apenas comienzan y de hoy en adelante se debe respetar el debido proceso en un caso que podría empañarse si se dilucida fuera de los tribunales.
Que todo el peso de la ley caiga a quienes utilizan indebidamente los recursos que se obtienen con el trabajo de todos los panameños, ya sean políticos oficialistas o en oposición. La selectividad de la justicia no debe ser óbice para que vayan al banquillo de los acusados.
