Gracias amigo…
Colonense de nacimiento, Raúl optó por una carrera que lo identificaba plenamente, sociólogo graduado de la USMA.
Un hombre preparado en la Haya, Holanda, presidente del Centro de asistencia social panameño CEASPA hasta el año 1993. Leis era docente de la Universidad de Panamá, miembro del consejo asesor del programa de Derecho Humanos de la embajada Real de Dinamarca en América Central.
Raúl fue miembro del comité asesor de Transparencia Internacional, del comité directivo Pro Biblioteca Nacional, fue miembro fundador del colegio de sociólogos. Fue poeta de luces y sombras, hizo cantos de amor al hombre, habló de los tiempos de las cosas nuestras.
Se pueden llenar más de diez páginas con títulos y honores de Raúl Leis, sin embargo me gustaría resaltar la parte humana de este hombre.
Siempre dispuesto a colaborar, a ilustrar, tenía perspectivas de los problemas sociales del país que pocos tomaban en cuenta. Era capaz de ver y analizar hasta el más mínimo de los detalles que a la vista de muchos podían pasar inadvertidos, pero Raúl era capaz de dimensionarlos en su justa perspectiva.
Hablaba de educación como uno de nuestros pilares de desarrollo, sabía y transmitía que si no avanzábamos en esta materia se nos haría mas difícil ingresar a las grandes ligas del desarrollo.
En derechos humanos fue una fuente exquisita. Contextualizaba lo que a cada quien le corresponde, conocía el marco jurídico, las posibilidades a agotar en este aspecto, pero lo más importante, era un hombre tan humano que no le costaba trabajo entender las necesidades del otro, las comprendía por ósmosis, conocía sus realidades y consecuencias.
Raúl era un excelente hombre, una persona a la que nunca se agotaban las consultas, las docencias, las entrevistas, y las sonrisas, la buena disposición, de él siempre aprendí.
Su muerte me recuerda una vez más que venimos con una misión, y aunque pensemos que aún hay mucho por hacer Dios decide cuando ésta termina sin importar los planes individuales que tengamos en la agenda.
La vida se detiene y con ella las citas, los viajes, las reuniones, las charlas, todo. Sin duda Raúl aprovechó muy bien aquel aspecto docente, a todos nos iluminaba cuando nos hablaba.
Gracias Raúl, por mostrarme cómo se es mejor ser humano, por darnos un poquito de tu enseñanza y por ser un panameño con visión de patria e institucionalidad.
Periodista.
