Gran ejemplo
Dos atletas panameños –el nadador César Barría y el boxeador Guillermo “Felino” Jones- han enviado sendos mensajes al pueblo al vencer aparentes dificultades para alcanzar triunfos de resonancia internacional a base de esfuerzo físico, pundonor y orgullo por el país en el que nacieron. El mensaje de Barría tiene un contenido singular en la comunidad de personas con discapacidad. Las dificultades físicas son vencidas siempre por las fuerzas espirituales. Cuando esto se produce, la discapacidad se reduce a su mínima expresión por la supremacía de la voluntad de salir hacia adelante.
La distancia de cerca de 20 kilómetros entre el astillero de Balboa y la isla de Taboga fue sobrepasada por Barría en el tiempo de cinco horas y 30 minutos, no obstante, fuertes corrientes y oleaje, intenso viento y copiosa lluvia, al caer la tarde parecían erguirse contra su objetivo. Probablemente en el espíritu del joven atleta que perdió la pierna derecha resonaron las notas del Himno Nacional coreado por el público que estuvo a su lado en la partida de Balboa, y las frases de la bendición cristiana que le impartió un sacerdote.
Con este inmenso apoyo en su alma Barría siguió nadando hasta arribar a Taboga. Se coronó como el primer nadador panameño de largo aliento oceánico, el primer atleta panameño con discapacidad que vence en una proeza fuera de lo común. Antes cruzó el estrecho de Gibraltar, desde España hasta Marruecos, en cuatro horas y 30 minutos, y el canal de Santa Bárbara, Estados Unidos, nadando por siete horas y 45 minutos.
Por su lado, la inactividad de 18 meses fuera del conspiraba contra la aspiración de Jones de obtener el título mundial crucero de las 200 libras de la Asociación Mundial de Boxeo. A lo largo de los asaltos, los jueces computaban en las tarjetas el triunfo inminente del contrincante ruso Denis Lebedev. Sin embargo, en el undécimo , el colonense hizo honor al apelativo de felino. Dio un salto del banquillo y repartió certeros golpes en el físico del ruso y lo noqueó, en medio del desconcierto de los jueces y el asombro del público, que descontaba el triunfo por puntos de su oponente.
ring roundJones sacó la garra de “Mano de Piedra”, las tácticas de Al Brown y los méritos de los púgiles panameños de otrora y el presente, para poner otra vez el nombre de Panamá en las marquesinas del boxeo mundial. El aforismo latino “Mente sana en cuerpo sano” condensa quizá con más vigor conceptual que otros mensajes el significado de los triunfos de Barría y Jones.
A Barría pareciese que el infortunado accidente de 2003 que le privó de la pierna derecha le ha inyectado una excepcional energía para llegar a superar las metas deportivas que se ha propuesto. Estamos seguros de que el Ministerio de Educación sacará provecho de la enseñanza de Barría para presentarla a los estudiantes como un ejemplo de dignidad y coraje frente a las adversidades de la vida. A quienes están cruzando la raya de la tercera edad o les falta poco para atravesarla, el veterano Jones les deja un claro caso de que el desaliento no debe ser un factor de conclusión de la aventura de la vida. Por el contrario, nos dice que la limpieza de la mente y el físico son la garantía más acreditada para seguir derrotando al tiempo.