Gran salario mínimo
Los trabajadores panameños disfrutarán el salario mínimo más alto de América Latina ascendente a $624 por disposición del presidente de la República, Ricardo Martinelli, de conformidad con los dispositivos pertinentes de la Constitución Política. En conferencia de prensa con Alma Cortés, ministra de Trabajo, el presidente Martinelli puntualizó que el incremento salarial entre el 13% y 18% “hace justicia social a los que menos tienen“ y adelantó que en los próximos días anunciará medidas que ayudarán a estabilizar los precios de la canasta básica de alimentos.
Este es el tercer aumento de salarios mensuales en los cuatro años del gobierno, pero este incremento de los ingresos de los trabajadores panameños fue calificado como histórico dentro y fuera del país.
El ajuste salarial se aplicará en la primera quincena de enero de 2014 en la zona 1 que abarca Panamá Metro, Colón, San Miguelito, David, Santiago, Chitré, Aguadulce, Penonomé, Bocas del Toro, La Chorrera, Arraiján, Capira, Chame, Antón, Natá, Las Tablas, Bugaba, Boquete, Portobelo, Donoso, Santa Isabel, Santa María, Parita, Pesé, Atalaya, Changuinola y Chiriquí Grande, los centros productivos más importantes de la República. En la zona 2 el salario subirá de $432 a $488.80.
La Carta Política indica que “la ley establecerá la manera de ajustar periódicamente el salario o sueldo mínimo del trabajador, con el fin de satisfacer las necesidades normales de su familia, mejorar su nivel de vida, según las condiciones particulares de cada región y de cada actividad económica, podrá determinar, asimismo, el método para fijar salarios o sueldos mínimos por profesión u oficio”.
La primera instancia de negociación de salarios y sueldos corresponde a la empresa privada y a los trabajadores. Durante siete meses, el Conep y el Conato tuvieron la opción de ponerse de acuerdo acerca del porcentaje del aumento. Sin embargo, no hubo acuerdo porque los empresarios se pusieron a la baja y los trabajadores al alza. Si hubieran arribado a una solución no habría intervenido el arbitraje salarial del Gobierno que actuó en cumplimiento de la obligación constitucional de reajustar periódicamente el salario, como hizo en dos oportunidades anteriores.
El Ministerio de Trabajo pondrá mano dura para obligar a las empresas que, hasta el momento, se niegan a cumplir el Decreto Ejecutivo 340 del año 2011, sobre pago del salario mínimo.
Martinelli exhortó a la ministra Cortés en ser implacable con las empresas que no quieren pagar el salario mínimo y tampoco quieren pagar impuestos.
Mientras tanto, se oye la vieja excusa de que un aumento de salarios puede provocar despidos en pequeñas empresas y el traslado a los consumidores. Los que repiten la cantaleta del aumento de la canasta básica quedaron estupefactos al conocer el aumento del salario mínimo, acompañado de medidas como la ampliación de las jumboferias, la implementación de la cadena de frío, y otras medidas gubernamentales destinadas a morigerar el impacto de la inflación.
Basándose en su experiencia como empresario, el presidente Martinelli manifestó: “Yo como empresario sé que no es cierto que los aumentos de salarios producen despidos. Que los empresarios paguen el salario justo a sus trabajadores de acuerdo al crecimiento”, remató.