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Grandes avances


Los avances que se lograron en la mesa del diálogo entre la coordinadora indígena y los representantes del Gobierno son prueba que a través del diálogo se puede evitar las protestas violentas.

La construcción de la hidroeléctrica Barro Blanco sigue siendo el punto más crítico en este proceso de negociación. La pretensiones de los pueblos indígenas están claramente definidas y aspiran a la cancelación de la concesión. Sin embargo, en la mesa técnica en que se discutió este asunto se estableció que se continuará con la revisión de los estudios de impacto ambiental sin suspender los trabajos.

La decisión que se adopte en esta mesa debe estar apegada a las leyes nacionales para evitar futuras demandas que le genere algún perjuicio al Estado.

Los indígenas están en la obligación de cumplir con lo pactado al igual que el Gobierno Nacional. Eso representa que las calles deben permanecer despejadas sin barricadas y en paz.

La población debe sentirse tranquila de poder circular sin problemas. Cualquier acción de presión que perjudique el derecho de terceras personas debe ser considerado un atentado contra el espíritu de este pacto.

Los mediadores de este conflicto también están comprometidos a mantenerse involucrados en todo el proceso. Los diputados de la Asamblea Nacional tendrán en sus manos la posibilidad de acabar con semanas de protestas y violencia.

Los grupos radicales que intentan agitar a los indígenas buscando otros objetivos políticos tienen que ser sancionados. La ley en Panamá establece claramente algunos delitos vinculados a la seguridad nacional.

El respeto a los derechos ciudadanos debe prevalecer de ahora en adelante. El compromiso es de todos.