Gremios y sindicatos deben luchar por los intereses de sus integrantes
¿Qué tan alejados deben estar los gremios y sindicatos de la política partidista y de los gobiernos de turno? Es posible que esta sea una de las preguntas que muchos se hagan, sobre todo en los últimos días, cuando han surgido diferencias entre el Consejo Nacional de la Empresa Privada y la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura.
La respuesta es contundente: esas agrupaciones deben estar totalmente desligadas de la política partidista y no tener intereses que los aten a un determinado gobierno. Lo que tienen que hacer es centrarse en la defensa de sus agremiados o sindicalizados.
Las experiencias de división entre gremios y sindicatos por diferencias políticas o favor de una administración gubernamental tomaron su mayor fuerza durante la gestión de Martín Torrijos, cuando durante el debate de las reformas a la Ley de la Caja de Seguro Social el Consejo Nacional de Trabajadores Organizados (Conato), que agrupaba a todas las centrales obreras, quedó dividido en dos, al igual que la Coordinadora de Unidad Magisterial (CUM). Esto motivó que algunos sectores dentro de los gremios y los sindicatos empezaran a apoyar la propuesta del gobierno de turno, dejando a un lado las consideraciones de sus afiliados, lo que creó enfrentamientos internos.
La creación de los gremios y sindicatos surge con la intención de que haya un ente que defienda y proteja los intereses de sus miembros, por ello en el momento que estas agrupaciones toman un giro diferente, los agremiados empiezan a analizar qué conveniencia hay en seguir dentro de ese ente.
La dirigencia de los gremios y sindicatos debe tener presente que si en una ocasión por tomar parte en temas políticos provocó la división, ahora debe escuchar la voz de sus miembros y trabajar en beneficio de ellos, por encima de cualquier partido político.
