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Guerra civil

Por: Redacción 16/09/2013

REDACCION / PANAMA AMERICA

Mientras Estados Unidos y Rusia se ponían de acuerdo sobre la destrucción de armas químicas del régimen de Bashar al Assad, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, abordaba el conflicto entre el Gobierno sirio, que causó la muerte de 100,000 personas y el éxodo forzado de dos millones, que sobreviven en campamentos fronterizos en situación calamitosa. Se refirió al hecho de que desde que estalló el conflicto en Siria hace dos años y medio se han cometido muchos crímenes contra la humanidad. Voceros de los grupos rebeldes llamaron la atención sobre los límites del acuerdo bilateral de Estados Unidos y Rusia que los excluyó, y denunciaron el empleo de gases letales. El informe del equipo de la ONU ya está listo y pondrá al descubierto no solo lo de las armas químicas, sino las innumerables violaciones a los derechos humanos cometidas por el Gobierno contra civiles.

Cada vez queda más claro que la diplomacia rusa maniobró hasta ahora para evitar, aunque fuere transitoriamente, la decisión de Estados Unidos de lanzar ataques militares tácticos contra el Gobierno sirio. Sin embargo, queda por resolver cuál sería la reacción del gobierno de Barack Obama si el informe de la ONU ratifica sus propias investigaciones sobre el uso de armas químicas, investigaciones avaladas por los Estados miembros de la Unión Europea y Human Rigths Watch. Bashar al Assad resulta culpable directo del lanzamiento de gas sarín en Guta Oriental, población de la periferia de Damasco, al admitir que tiene en posesión armas químicas cuya existencia negó en repetidas ocasiones, con apoyo de Vladímir Putin. Los 1,400 niños y mujeres víctimas del gas sarín lanzado el 21 de agosto se convierten en testimonio irrefutable, pero parcial, de las indiscriminadas ofensivas de las fuerzas armadas sirias durante dos años y medio. El Consejo de Seguridad de la ONU no podrá pronunciarse por el veto de Rusia y China. Pero con el aval del informe de la ONU, Estados Unidos y los países aliados quedan en libertad para remontar un veto premeditado que encubra al régimen de imputaciones de crímenes contra la humanidad, como calificó Ban Ki-moon en conferencia.

La ONU tiene las manos atadas para defender la declaración mundial de los derechos humanos en el affairesirio. El tecnicismo acerca de la unanimidad de votos de los países miembros del Consejo de Seguridad actúa en los hechos en contra de los principios centrales de la organización, fundada después de la Segunda Guerra Mundial en el contexto de la atrocidad de los crímenes cometidos por el nazismo y el fascismo. La ONU se creó para que esos horrores se sancionaran, no para que otros Gobiernos los repitieran. Si por oposición de miembros de la Comisión de Seguridad no se lleva a los tribunales internacionales a los responsables de los genocidios sirios, otras naciones quedarán en libertad de actuar, esta vez con el aval del informe de los expertos.

El gobierno de Obama probablemente examinará lo que está en juego por la verificación de los crímenes contra la humanidad ejecutados para proteger los intereses políticos y económicos de una dinastía que ofende desde hace 40 años los derechos de un pueblo que anhela vivir en paz y libertad.

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