Guyanas, armoniosa convivencia
Las tres Guyanas, inglesa, neerlandesa y francesa, ayer colonias, hoy independientes, con características similares por sus orígenes y condiciones geográficas; podemos agregar los aspectos culturales bien definitorios en cada una de ellas, bien identificadas con sus herencias coloniales mezclados con valores autóctonos interesantes. Situadas al norte del Brasil.
Población predominante negra, también con otras étnicas, originadas en la colonización europea, sin tendencia a la mezcla. Respectivas poblaciones pacíficas y trabajadoras, con diferentes lenguajes y hábitos, arquitectura vernácula, maderable, utilizando recursos abundantes por sus condiciones selváticas predominantes; edificaciones hermosas, poco esbeltas. En medio de las características propias de cada pequeña nación, mantienen cierto denominador común por sus hábitat costero, fronterizo, idiosincrasia y de comunicación.
Numerosas creencias religiosas, con distintas iglesias y cultos, ofreciendo gran convivencia y respeto común. Conviven sus poblaciones, en ambientes atractivos, seguros, diferentes, seguramente únicos.
En los guyaneses de carácter afable y colaborador, podemos encontrar respuestas adecuadas con facilidad en sus respectivos idiomas, además con excelentes traductores. El término Guyana equivale a tierras de muchas aguas, que realmente abundan. Alrededor del treinta por ciento de la población trabaja en los Gobiernos. Obtienen minerales, maderas y productos de la agricultura o la pesca, para consumo propio y de exportación. La mayor población se encuentra en zonas costeras o de numerosos ríos, cercanas a extensas zonas selváticas, que ocupan la mayor parte del territorio.
Por sus condiciones de naciones pequeñas, bondades y características singulares, podríamos percibir, disfrutar plenamente las experiencias de cualquier visita; quizás sea lo mejor, incomparables por lo general, fuera de lo común.
En cada Guyana encontramos verdaderas atracciones turísticas con la naturaleza, un tanto sui géneris, en su música, artes, en la flora y fauna, museos, plazas, catedrales, jardines de distintas especialidades, restaurantes, climas excelentes, que no obtienen mucha propaganda, pero dignas de conocer para estos pueblos llenos de hospitalidad.
No se trata de un mensaje publicitario, aunque lo parezca, dedicamos este espacio a pueblos y rincones del continente, donde los temas políticos o sociales no están en discusión, y sobre los cuales vale escribir. Quizás no sean paraísos, pero nos complace conocer y describir, aunque de lejos, estas realidades apropiadas para un canto de los clásicos griegos. Tampoco somos amigos de comparaciones domésticas o de otra índole. Basta describir sobre temas interesantes de los cuales poco podemos leer o escuchar referencias nada usuales, incluso soñar.
Arquitecto y escritor