default

Hacia el nuevo populismo

Por: Redacción 25/05/2016

Nada en el cosmos evoluciona, sino por lenta maduración, no hay cambios drásticos o revoluciones. Los niños no se duermen pequeños y amanecen adultos ni donde se planta una semilla al día siguiente hay un árbol frondoso. Las sociedades tampoco resisten revoluciones ni cambios drásticos. Los sicólogos saben bien que las personas desechan los cambios radicales porque temen lo desconocido, porque no saben cómo manejarlo. Latinoamérica sale de una era de populismo. Aunque los discursos pretenden que vienen cambios, lo cierto es que se trata de una lenta maduración: del populismo al "neopopulismo". Lo aclara Alberto Benegas Lynch al referirse a la Argentina que tiene nuevo presidente -Mauricio Macri- después de doce años de gobierno del matrimonio Kirchner: "Hay quienes se pronuncian en contra de los populismos, pero en los hechos los patrocinan, al suscribir con medidas estatistas… critican los 12 años de gestión gubernamental… pero al mismo tiempo alaban sus políticas… lo que en realidad reclaman es kirchnerismo de buenos modales".

Así, mientras el Estado sigue creciendo -la recaudación fiscal descontada la inflación aumenta, mientras decrece el PIB- y las libertades decaen, muchos supuestos partidarios del libre mercado -mostrando su flojedad intelectual- han quedado "enamorados" del nuevo gobierno e intentan justificarlo con argumentos ininteligibles: "el cambio que representa Macri es mayor del que parece…". Todos los índices y tendencias en Argentina son negativos -aumenta la pobreza, la inflación, la desocupación, etc.- de modo que, aunque el país madura, la decadencia en menor grado continuará dado que el neopopulismo macrista no prevé un cambio como para revertir la caída. Así, quizás las próximas elecciones las gane la izquierda -ya que Macri es considerado de derecha- y es de esperar que sea una izquierda que haya madurado al punto de convertirse en un centro izquierda al estilo de Bill Clinton, uno de los mejores presidentes de EE.UU. que, irónicamente, realizó una política más pro mercado que Ronald Reagan.

En Perú, el "populista" Ollanta Humala continuó con una economía más libre que la de la Argentina de Macri, que había heredado del gobierno anterior. Todo indica que será reemplazado por la neopopulista Keiko Fujimori que, según los últimos sondeos, obtendría en la segunda vuelta electoral prevista para el 5 de junio el 51.4% de votos contra el 48.6% de Pedro Pablo Kuczynski -ministro de Economía entre 2001 y 2002, y luego entre 2005 y 2006- que sentó las bases de la actual economía.

Y mientras Chile vira al neopopulismo, Brasil se desprende del populista Partido de los Trabajadores de Lula y de la presidenta Dilma Rousseff, que enfrentará durante tres a seis meses -hasta los Juegos Olímpicos de Río- un dudoso proceso de "impeachment" que pondrá en la presidencia interina al vicepresidente, Michel Temer, supuestamente más inclinado a políticas pro mercado, pero que difícilmente intente cambios importantes.

Miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California.

Edición Impresa

Viernes 24 de julio de 2026