¡Haga de 2014 un año espectacular!
Primeramente, felicitarlos en este inicio de 2014, deseándoles un año lleno de proyectos, objetivos y metas para cumplir, mucha fuerza y sobre todo salud para lograrlo. Han pasado casi 10 años desde la última vez que visitamos Miami y excuso decirles que la sorpresa ha sido sumamente agradable, por lo que procedo a hacerles algunas recomendaciones que seguramente chicos y grandes disfrutarán.
Llegamos a esta capital del sol, la cual recibe a más de 13.5 millones de turistas de diferentes partes del mundo, y el mercado brasileño es el de mayor crecimiento en los últimos años debido a la versatilidad de productos turísticos que la ciudad ofrece.
Primera recomendación es rentar un auto, con anticipación o directamente en el aeropuerto se pueden conseguir paquetes de 3 o 4 días o una semana con precios realmente atractivos con vehículos para todos tamaños y estilos, ya sean deportivos, lujosos, confortables o familiares, recogerlo en el aeropuerto y entregarlo ahí mismo es una tranquilidad muy recomendable.
Me imagino que usted ha escuchado que las playas son quizá el mayor atractivo de Miami; sin embargo, en este viaje nos dimos a la tarea de conocer un poco más de las atracciones de la ciudad, por lo que hoy le compartiré algunas que me dejaron un grato sabor de boca.
Antes de Año Nuevo visitamos Jungle Island, un sitio que nos permite conocer de forma educativa y sencilla a especies de aves, monos, orangutanes, canguros, serpientes, cocodrilos, flamencos color rosa, serpientes, tarántulas y tortugas gigantes, por lo menos 4 horas de diversión garantizada y educación zoológica y por supuesto no se debe perder la vuelta en camello, un tour para recordar
El Seaquarium de Miami ha sido una grata sorpresa, el lugar ha mejorado radicalmente, y ofrece nuevas exhibiciones, tours bajo el agua donde puedes bucear y ser rodeado de todo tipo de peces, incluyendo barracudas con filosos dientes, corales y un hábitat submarino al mejor estilo del océano, alimentando peces y tomando fotos submarinas.
A solo pasos, un estanque muestra a sigilosos tiburones, los cuales ondean sus cuerpos en búsqueda de su presa, mostrando poderío y control sobre el resto de los peces que comparten su ambiente; apenas te das la vuelta, y a solo pasos de ahí tiernas, pequeñas y sonrientes mantarrayas pasean para ser tocadas suavemente conforme se acercan a nosotros, nos engañan cada vez que pasan haciéndonos creer que nos dejarán tocarlas para después sumergirse un poco más y quedar fuera de alcance... me esperé hasta que pude tocarlas y la sensación fue extremadamente ¡suave!
Los delfines no podían quedarse atrás, mostrando velocidad y gracia en cada una de las piruetas dentro del estanque, e hicieron sonreír a cientos de niños y adultos que visitamos el show, quienes queríamos tener el mejor ángulo para la foto del recuerdo, es más, les recomiendo reservar la foto con Flipper, el cual el pasado diciembre cumplió al igual que yo sus primeros 50 años, la sensación de tener al lado nuestro a este bello e inteligente delfín fue por demás reconfortante, un punto más en nuestro “bucket list”.
Por supuesto “Lolita” se robó el espectáculo, por si no lo saben, Lolita es una orca de más de 7,000 libras con extraordinaria fuerza y gracia que al igual que en otros parques, realiza piruetas espectaculares para su tamaño y peso.
Iniciar el 2014 y visitar el Parque Nacional de los Everglades fue en verdad mágico, la temperatura rondaba los 20° C y el sol y el viento se peleaban para ver quién de los dos predominaba, a lo largo del tour por 120 minutos nos cansamos de ver los famosos “alligators” o caimanes, reptiles sumamente parecidos a los cocodrilos pero con algunas características que los hace diferentes, como el tamaño del animal y de su cuerpo y la forma de la nariz, en un principio me parecía inconcebible el tenerlos a pie del camino, pero conforme avanzábamos me di cuenta de que la convivencia entre estos animales semiprehistóricos y el humano aquí sí es posible, es increíble ver a niños en bicicleta pasar a escasos 2 o 3 metros de estos animales con más de 70 dientes, según explicaba Cinthia, nuestra guía, y ver cómo nos contemplan al pasar. Cuando nos invitó a bajar del vehículo, nos acercamos a menos de dos metros de este animal de casi 3 metros de largo, el cual no se inmutó al sentir mi presencia, muy al contrario, posó para una fotografía inolvidable, especialmente porque es el animal favorito de mi hija, tanto ella como mi hijo jamás olvidarán este encuentro cercano.
Por casi 2 horas fuimos instruidos de la riqueza de los Everglades y su impacto en la Florida, muy respetable el cómo se mantienen más de 1.5 millones de hectáreas.
No podíamos dejar de visitar Bayside, Southbeach, Lincoln Rd y Coconut Grove, donde tuvimos la fortuna de ser invitados al Club Náutico y ver cómo al son de las gaitas irlandesas y estruendosos cañones se izan las banderas de navegación dando inicio a un nuevo año, el cual es celebrado con un brunch rodeado de glamour y elegancia casual, pero con el toque que distingue a los amantes de las velas como los caballeros se hacen llamar en este club, que por más de 80 años ha mantenido su tradición y amor por el mar.
¡Qué mejor forma de iniciar el 2014!