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Haití


En medio del duro desastre natural, hace apenas un mes se desató la epidemia de cólera con gran fuerza, en tales circunstancias desfavorables se presentó el huracán.

Ante la gravedad de la situación, la Subsecretaria General de las Naciones Unidas para los Asuntos Humanitarios, Valerie Amos, declaró que se necesitaban 350 médicos y 2,000 enfermeras más para hacer frente a la enfermedad.

La funcionaria llamó a extender la ayuda más allá de Puerto Príncipe, y reveló que los suministros de jabón y de agua limpia solo llegan al 10 % de las familias instaladas fuera de la capital, sin señalar a cuántos llegaban en esa ciudad.

Diversos funcionarios de Naciones Unidas lamentaron en los últimos días que la respuesta de la comunidad internacional al pedido de ayuda hecho para enfrentar la situación no llegaba al 10% de los 164 millones de dólares solicitados con urgencia.

Amos reclamó una reacción rápida y urgente para evitar la muerte de más seres humanos a causa del cólera.

Otra agencia comunicó que la cifra de haitianos muertos se eleva ya a 1,523 personas,

66 mil 593 han sido atendidas, y más de un millón de habitantes siguen durmiendo en las plazas públicas.

Casi el 40% de los enfermos han sido atendidos por los integrantes de la Brigada Médica Cubana, que cuenta con 965 médicos, enfermeros/as y técnicos que han logrado reducir el número de muertes a menos de 1 por cada 100.

Con ese nivel de atención el número de bajas no alcanzaría la cifra de 700. Las personas fallecidas, como norma, estaban extremadamente debilitadas por desnutrición o causas similares. Los niños detectados a tiempo, apenas fallecen.

Es de suma importancia evitar que la epidemia se extienda a otros países de América Latina y el Caribe, porque en las actuales circunstancias causaría un daño extraordinario a las naciones de este hemisferio.

La respuesta de Cuba: reforzar la Brigada Médica “Henry Reeve” compuesta por 300 médicos, enfermeras y técnicos de la salud, que sumarían más de 1,000 colaboradores.