Hasta pronto, 'Betito'
El pasado sábado la infausta noticia corrió como pólvora; las redes sociales se hicieron sentir dando a conocer que uno de los más grandes profesores y valiente comunicador social había partido a la casa del Creador; el ejemplar ciudadano Alberto Quirós Guardia. Estoy seguro de que muchas personas conocimos personalmente a don 'Betito', como pedía ser llamado. Yo lo conocí como profesor de la Universidad Santa María La Antigua y puedo decir con seguridad que fue uno de los profesores más conocidos y reconocidos por todos los que pasamos por sus aulas; la verdad que sus clases eran muy interesantes, pues 'Betito' tenía el don de la palabra y de transmitir sus ideas a los demás de forma clara; había ocasiones en las que los estudiantes disentíamos de sus planteamientos; pero luego muchos pudimos entender que en su caso se aplicaba la máxima que dice que 'experiencia mata tiempo'.
La vida da muchas vueltas y hace un poco menos de 3 años me tocó compartir con 'Betito' en varias reuniones de la Comisión de Educación de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa y allí fue donde pude conocer mucho más de su historia, recorrido y lo que se convierte en su legado.
Yo ya sabía que 'Betito' era comunicador social y un fuerte defensor de la democracia, pero no sabía de las persecuciones de las que fue objeto y que tuvo que vivir en el exilio por defender su fuerte criterio democrático; 'Betito' era un hombre con mucho conocimiento y tenía una lucidez en sus planteamientos que muchas veces pude disfrutar en las reuniones que coincidíamos; sus criterios con relación a la calidad de educación en nuestro país eran revolucionarios, pero no en el sentido de la palabra que lamentablemente le han dado algunos grupos radicales de nuestro país; para 'Betito' la revolución consistía en que es necesario un cambio de dirección de la educación, basado en un cambio de paradigmas por parte de todos los actores del sistema educativo.
Uno de los sueños de 'Betito' era poder establecer en Panamá la Escuela de Ciudadanía, que personalmente también comparto; la misión de esta escuela es la de hacer entender a los ciudadanos que tienen derechos, pero que de igual forma tienen deberes que cumplir; contaba 'Betito' que la escuela de ciudadanía no debe ser un edificio formal; muy por el contrario, la ciudadanía y el comportamiento adecuado de los ciudadanos se aprende en el parque, en el cine, en el deporte, en las calles y en todos los lugares donde los ciudadanos lleguen y tengan que actuar de forma correcta.
'Betito' ha dejado un legado; un legado como padre de familia ejemplar, como esposo, como hombre de principios, como educador, como comunicador social y como hombre que soñó en un país democrático donde todos sus habitantes critiquen de forma objetiva, participen y aporten por un mejor Panamá. ¡Hasta Pronto, 'Betito'!