Hastío por información engañosa
La interacción diaria con la gente nos hace percibir que el pueblo está llegando a un nivel de hastío evidente, debido a que está sometido a una ola de desinformación y titulares engañosos que publican los medios locales opositores al gobierno, de todo tipo, todos los días y a toda hora.
El fastidio es tal, que muchos ya no compran los diarios de oposición; al igual que cada vez menos se sintonizan los noticiarios mañaneros que emite la televisión, cuyos dueños son conspicuos representantes del poder económico que busca volver a dominar el poder político y supeditar los poderes del Estado a sus intereses, como ocurría tradicionalmente con los gobiernos anteriores al actual.
UNA DE LAS RAZONES QUE MUEVE A LOS JÓVENES A LAS DROGAS Y EL ALCOHOLISMO ES EL HASTÍO.
El fastidio creciente se está generando en la población por no contar con fuentes ciertas de información sobre la vida nacional.
La opinión pública está sometida a programas que, en vez de informar, son fuentes de distorsión y tergiversación malsana, que irradian opiniones propias de sus presentadores en contra del gobierno. Probablemente, esto podría ser la causa para los síntomas de depresión clínica que experimentan muchos ciudadanos, jóvenes y adultos.
Es peligroso que la gente considere a los medios de comunicación como fuentes de información desprovista de sentido, creando un ambiente de desánimo colectivo que pueda llevar a acciones impulsivas o excesivas sin sentido. Es preocupante el grado de intoxicación mental que sufren las personas al escuchar informaciones distorsionadas o manipuladas con mala intención, ya que la confusión que produce la mala información cala rápidamente en la mente de los ciudadanos de poco entendimiento o nivel básico de educación, tratando de orientar, de todas formas y con habilidosas maneras de esparcir sus mentiras, la intención electoral hacia candidatos de oposición al gobierno.
Algunos psicólogos coinciden en afirmar que una de las razones que mueve a los jóvenes a entrar en el mundo de las drogas y el alcoholismo es precisamente el hastío que se genera al ver que sectores de la sociedad defienden solo sus intereses económicos y políticos, abandonando a su suerte a la gran mayoría que aún busca formas de salir de la pobreza y obtener mejores horizontes para sus futuras generaciones.