Hay que poner en cintura a los conductores de camiones...
Monumental, esa es la palabra que puede describir el tranque que se registró el pasado jueves en la vía que conduce al puente Centenario con dirección al área oeste.
La causa del embotellamiento que le tomó a los conductores más de tres horas en una larga fila de autos, fue que un carro cisterna se volcó y regó aceite en la vía.
No es la primera vez que una situación como esta se presenta, pero lo que no se puede excusar es que las autoridades del Tránsito no midieran las consecuencias, pues se pudieron implementar alternativas para que la situación no se tornara tan desesperante para los conductores. El estrés de las personas llegó al punto que en cada esquina había choques menores a causa de la desesperación; muchos desconocían el porqué del tranque y en la larga vía no se observaban unidades del Tránsito que orientaran a los conductores desesperados por llegar a sus hogares.
Cuando situaciones como estas suceden, los agentes del Tránsito deben poner el orden y orientar a los que están detrás del volante.
Pero más allá del papel que deben desempeñar los agentes del Tránsito en la vía, salta una pregunta que muchos se hacían mientras se esperaba que la cola avanzara.
Cuando estos camiones cisterna o mulas obstruyen las vías por incumplir con normativas del Tránsito, ¿quién los sanciona? Esta pregunta tiene una lamentable respuesta: nadie.
Y es que hasta que no les caiga una sanción a los conductores de estos camiones articulados, siempre conducirán estas moles sobre ruedas de forma desordenada afectando a terceros de manera repetitiva y hasta ocasionando víctimas fatales.
La Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre debe tomar acciones en este sentido, porque la mula que se volcó cerca de la barriada 2000, el pasado jueves, seguro no iba a una velocidad promedio.