Hay que revaluar el papel que debe jugar el Parlacen en la región
Los países que integran el Parlamento Centroamericano (Parlacen) tendrán que hacer una evaluación del papel que debe jugar este organismo en los próximos años en la región, debido a que desde su creación es poco lo positivo que se ha dicho, lo que pone en duda la necesidad de este ente.
La responsabilidad de elaborar una hoja de ruta y hacer que los acuerdos que allí se aprueben (Parlacen) sean de obligatorio cumplimiento está en manos de los presidentes de los países de Centroamérica y de República Dominicana, quienes deben tener en cuenta cuáles son las debilidades y aspectos criticados por diferentes sectores.
Entre los cambios que se deben incluir está, sin dudas, sumar a Costa Rica que si bien es parte de Centroamérica no pertenece a este foro regional.
En el caso de Panamá, que tendrá que reintegrarse legalmente, mediante la aprobación de una nueva norma, tendrá que ser uno de los principales propulsores de que se den cambios necesarios, teniendo en cuenta que ya había aprobado su retiro tras considerar que este organismo era inoperante y utilizado por algunos políticos del área como refugio para obtener algún tipo de inmunidad.
El papel del actual Gobierno y de los futuros gobernantes panameños será esencial en el fortalecimiento del Parlacen, y más si se toma en cuenta que el origen de esta instancia se remonta al Grupo Contadora, un proyecto de los años 80 que pretendía resolver las guerras civiles de El Salvador, Guatemala y Nicaragua.
En Panamá en este momento, más que debatir sobre si es bueno o malo ser parte de este foro, o si hay que pagar la deuda o no, lo importante es hacer todo lo necesario para que el Parlacen se convierta en ese organismo que además de impulsar la unidad de las naciones de la región, sirva para apoyar políticas dirigidas al desarrollo de los países que lo integran.