Haz lo que te apasiona ... tienes que encontrar lo que amas
Leyendo los 12 legados de Steve Jobs, me encuentro con una serie de anécdotas dignas de compartir hoy con ustedes y más aún porque las cuenta como cualquier terrícola, dejando huellas en su andar e inspirando a miles aún después de su muerte.
Jobs cuenta que, al parecer, en nuestros tiempos, el camino de la pasión parece el menos seguro de todos, vivimos en una sociedad en la que impera la razón y el cálculo por encima de cualquier cosa, nos programan desde niños para controlar nuestros sentimientos y pasiones, pero el camino de la genialidad está siempre alejado de las fronteras trazadas por lo convencional.
Dice que siendo muy pequeño tenía una pasión única por las hormigas, le fascinaba clasificarlas, además de identificar su patrón de comportamiento; gracias a esto, generó una serie de mapas a lo largo de su barrio y logró construir un cuaderno de campo en el que guardaba información que ninguno de sus profesores apreció debido al poco interés que mostraron cuando se los presentó, una muestra más de un mundo programado y renuente a la creatividad.
Esto no lo detuvo, Steve Jobs era un buscador, nunca se conformaba con lo que la vida le ofrecía, sino al contrario buscaba extraer cada recurso de ella para emplearlo en lo que más le apasionaba. Si traducimos esta actitud a nuestro diario vivir, descubriremos que en muchas formas nos acercamos a la filosofía de Jobs, sin embargo, cuántas veces logramos llegar a la cima de lo que nos proponemos sin desfallecer en el intento.
Una de las frases más impactantes es aquella en la que menciona que si hoy fuera mi último día de vida, querría hacer lo que voy a hacer hoy, él responde que sí; ahora usted respóndase a sí mismo esta misma pregunta, si durante dos días seguidos obtiene la misma respuesta positiva, usted hace lo que ama, por lo contrario, si esta es negativa, usted necesita cambiar algo, este legado marca su huella en este planeta.
Jobs defendía el hacer cada cosa como si este fuera el último día de su vida; decía Martin Luther King que aunque supiera que el mundo mañana fuera a desmoronarse, de todas maneras plantaría su manzano, esto es un claro reflejo de constancia, valor, fe en el futuro y deseo de recibir el fruto del trabajo bien hecho.
Piensa cuántas personas son mejores porque se cruzaron en algún momento con nuestras vidas, si esto sucede, es porque crees fielmente en que lo que haces nos convertirá en un mundo mejor, sin importar la industria o profesión en la que te enfoques, esta debe estar siempre ligada con mejorar la vida de las personas que nos rodean, esto es algo que pocos, muy pocos, toman en cuenta, el egoísmo y la lucha por el poder opaca el sentimiento de compartir.
Una forma de cambiar esto es tomando tu trabajo como una forma de vida y no como mucha gente, que tiene un horario establecido en el cual se comporta como alguien prestado por algunas horas de trabajo y una vez cumple con ellas vuelve a su identidad propia. Si estás apasionado con lo que haces, lo llevas contigo, de esta forma solo lograrás crecer tanto personal como profesionalmente, ponlo a prueba y verás cómo el panorama se aclara y personas cercanas te muestran soluciones que para ti eran impensables.
Sigue tu intuición, no dejes que comentarios, rumores u opiniones ajenas callen tu voz interior y más importante aún, ten el valor de seguir tu corazón e intuición, con esta frase se dirigió a los graduandos de la Universidad de Stanford el 12 de junio de 2005, convirtiéndose en el himno de guerra de muchos de ellos e inspirándolos a pensar diferente y ver las cosas como los demás no las ven. Al igual que nuestra vida personal se rige por nuestros sentimientos, nuestras metas deben de llevar el mismo ímpetu y credibilidad en nosotros mismos. Para muchas empresas, los sentimientos han dejado de tener importancia en la toma de decisiones, el resultado para las que sí los toman en cuenta son positivamente diferentes.
Le sugiero que estos días de descanso primeramente disfrute del sentimiento nacionalista que todo panameño espera año tras año y después, en algún tiempo que se lo permita, vea si ama lo que hace y qué le puede faltar para que así sea. Analice por un momento si sus decisiones son motivadas exclusivamente por razones financieras, haga un alto y trate de descubrir cuándo perdió la sensibilidad por los demás y por lo que usted hace para convertirse mecánicamente en un suplidor o proveedor, si este es su sentimiento, debe entonces intentar acercarse a un legado que hará de las personas a su alrededor ser mejores personas, y como decía Jobs: Tienes que encontrar lo que amas y eso es tan válido para el trabajo como para el amor, el trabajo llenará gran parte de nuestras vidas y la única manera de sentirse realmente satisfecho es hacer aquello que sientes que es un gran trabajo, dicho esto, la única forma de hacer un gran trabajo es amando lo que haces… Si todavía no lo has encontrado no te detengas, sigue buscando.
Felices fiestas