Héroe cubano
Cómo podemos enmarcar al dirigente universitario que alcanzó con su personalidad y la organización insurreccional bajo su mando, la unidad final de las fuerzas revolucionarias, frente a la dictadura batistiana, cuyo derrocamiento se produciría en menos de dos años de su regreso a Cuba.
¿Por qué José Antonio Echeverría se inmolaba en un combate desigual, al pie de los muros universitarios?
No era mayor su responsabilidad de dirección, y participación en el ataque al Palacio Presidencial, que durante largos meses organizaba en unión de otros grupos revolucionarios.
Antes del 13 de marzo de 1957, habían transcurrido cinco meses de un absoluto clandestinaje, desde el ajusticiamiento del jefe de la Inteligencia Militar, ejecutado por el Directorio Revolucionario, brazo armado de la Federación Estudiantil que presidía.
En la historia cubana, aquél episodio, la muerte de Echeverría, solo tiene un antecedente en José Martí, el apóstol cubano.
Para ambos líderes, la inmolación pudiera ser un deber, no importaban los riesgos, sus aportes vitales estaban dados. La seguridad del triunfo vendría después. La vocación martiana quedó sembrada en la Patria.
Los combates liberadores y la caída de los mártires no pueden predecirse. En los innumerables enfrentamientos de José Antonio, pudo encontrar la muerte, en el clandestinaje último escapó de la persecución intensa, sin embargo, el 13 de marzo de 1957, libró un combate más.
La tradición universitaria y su proyección nacional se cumplieron a su imagen, en la guerra de guerrillas, no lejos de su ciudad natal.
Las tropas del Directorio Revolucionario dieron origen a la Columna José Antonio Echeverría, y la unidad revolucionaria programada por él, se unieron al Ché Guevara hasta rendir el regimiento.
Adoptó el terreno de combate principal en la propia capital habanera, donde los riesgos fueron sumamente mayores, con su hombría y valor incomparable.
La proyección de José Antonio Echeverría para la historia de Cuba todavía está en ciernes, requerimos de una mayor investigación y valoración.
Su mayor preocupación iba en esa dirección, el más firme cumplimiento de la revolución y sus principios, para las nuevas generaciones, para el futuro de la República.