Hipertensión, tema prioritario en el Día Mundial de la Salud
La seguridad y la salud tienen que desempeñar un papel decisivo a la hora de conseguir y llevar una vida más sana y larga, contribuyendo así al envejecimiento activo. La promoción de la salud es un tema de vital importancia. A su vez es el bien más preciado que tenemos los seres humanos. Todavía son muchos los países en los que enfermedades del pasado siguen haciendo estragos, al tiempo que en otros surgen problemas sanitarios derivados de los tiempos actuales con la aceleración de la economía y crisis de vivienda y la explosión demográfica.
El Día Mundial de la Salud aviva nuestra conciencia cada 7 de abril; y lo hace sobre temas como la influencia del cambio climático en nuestras facultades físicas y psíquicas, la relación entre urbanismo y salud, la seguridad en los hospitales o la resistencia a los antimicrobianos y su propagación mundial. A su vez para realizar un análisis de los resultados que se han logrado alcanzar en la lucha contra las enfermedades y en la educación para la salud que se debe impartir a los individuos y las colectividades. Este día se celebra el 7 de abril para conmemorar el aniversario de la Creación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 1948.
Cada año se elige para este día un tema que pone de relieve una esfera de interés prioritario para la salud pública mundial. Los programas de promoción y las actividades a desarrollar pueden durar varios días e incluso meses. El tema de 2013 es la hipertensión, también conocida como tensión arterial alta, la cual aumenta el riesgo de infartos de miocardio, accidentes cerebrovasculares e insuficiencia renal.
La hipertensión no controlada puede causar también ceguera, irregularidades del ritmo cardiaco y fallo cardiaco. El riesgo de que se presenten esas complicaciones es mayor si se dan otros factores de riesgo cardiovascular como la diabetes. Uno de cada tres adultos del mundo padece hipertensión. Esa proporción aumenta con la edad. Según informes del Ministerio de Salud (Minsa) de Panamá, una de cada 8 personas de 23 a 40 años, y 5 personas de 50 a 65 años padece hipertensión.
El objetivo último del Día Mundial de la Salud 2013 es reducir el número de infartos de miocardio y accidentes cerebrovasculares.
Las metas de la campaña es promover la toma de conciencia sobre las causas y las consecuencias de la hipertensión; animar a la población a modificar los comportamientos que pueden provocar hipertensión; convencer a los adultos de que controlen su presión arterial periódicamente; aumentar el número de centros de salud en los que se puedan realizar chequeos de la tensión arterial; y alentar a las autoridades nacionales y locales a crear entornos que favorezcan comportamientos saludables.
En cuanto a la salud como concepto, si bien es difícil a veces lograr un estado de completa salud debido al estilo de vida agitado y estresante que llevamos a cabo, son muchas las acciones que una persona puede tomar para asegurarse que ese estado de salud sea el que caracterice a su organismo. Para estar sana, una persona debe combinar ciertas acciones o actitudes tales como llevar una buena alimentación, realizar ejercicios de manera regular, no consumir sustancias tóxicas o adictivas como el tabaco, alcohol o cualquier tipo de droga, y realizar chequeos médicos de manera regular para prevenir o controlar complicaciones.
Todas estas acciones hacen que una persona lleve una vida más saludable y segura posible y aquí notamos entonces la idea de cuan importante la salud es para que un individuo pueda enfocar con mejor estado de ánimo, con más vitalidad y energía, con mejores expectativas a futuro. Por otra parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) trabaja sobre el terreno en 147 países de todo el planeta. Asesora a los ministerios de salud sobre cuestiones técnicas y les proporciona asistencia para los servicios de prevención, tratamiento y cuidado en todo el sector de la salud. Seis oficinas regionales coordinan y apoyan este trabajo. Las intervenciones de la OMS cubren todas las áreas del espectro del cuidado de la salud en todo el mundo. Incluye la intervención ante una crisis y la respuesta a emergencias humanitarias; se establece un Reglamento Sanitario Internacional, que los países deben seguir para poder identificar el brote de una enfermedad y detener su expansión; se previenen las enfermedades crónicas y se trabaja para alcanzar los Objetivos de Desarrollo relacionados con la Salud.