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Histórico pero transitorio

Por: Redacción 07/12/2013

Ricardo De León Borge /Analista internacional (opinion@epasa.com) / PANAMA AMERICA

Hace algunos días se dio a conocer que el grupo de contacto y negociación con Irán, conformado por Estados Unidos, China, Francia, Gran Bretaña y Rusia más Alemania, lograron firmar un acuerdo acerca del enriquecimiento de uranio en manos iraníes, en el que se establece un periodo de seis meses en el que Irán deberá cesar todo enriquecimiento de uranio por encima de 5% y convertir sus existencias de uranio enriquecido a 20% en combustible, o diluirlo a 5%, deberá detener el avance de sus actividades en las centrales de enriquecimiento de combustible nuclear, y el monitoreo de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA).

A cambio de esas solicitudes, recibirá un alivio de las sanciones económicas y financieras de Estados Unidos y la Unión Europea, calculadas en alrededor de $8,000 millones, los que podrían desbloquear. Pero además se le reconocería el derecho a enriquecer uranio con fines pacíficos como miembro del Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares (TNP).

El acuerdo se consiguió tras años de negociaciones, en las cuales no se encontraban posiciones en común ni avances favorables. Sin embargo, ha jugado un papel preponderante la llegada al poder de Hasán Ruhaní, quien ha mostrado una actitud más flexible y pragmática en política exterior, lo cual ha dado frutos de entendimiento con Occidente, lo que demuestra que la administración de Ahmadineyad fue un desastre en política exterior.

Hay voces (israelíes y neoconservadores) que se han levantado en contra del acuerdo, solicitando que las sanciones se mantengan hasta que Irán muestre que ha dejado de enriquecer uranio por completo. Craso error, ya que en una negociación de temas tan delicados, solo cabe la solución ganar-ganar. Esto no quiere decir que Occidente dio una carta en blanco a Irán, el acuerdo será puesto en práctica media vez los iraníes vayan cumpliendo su parte.

Desde la perspectiva del académico Kenneth Waltz (q.e.p.d.), Irán debería tener la capacidad de crear bombas nucleares, de esa forma, el equilibrio atómico afianzaría las posiciones de las potencias medias con capacidad nuclear con lo cual se lograría “restablecer la estabilidad” en esa compleja zona del mundo.

El acuerdo es un logro, al acercar posiciones tan antagónicamente contrapuestas, en la búsqueda de una solución viable para las partes involucradas y de hecho para la paz de esa zona, y la paz mundial. Resta esperar que las partes sean responsables y prosigan por ese camino del entendimiento y que con el tiempo deje de ser un acuerdo transitorio.

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