Homenaje sentido a la Patria
Repito que no todo tiempo pasado fue mejor, eso es cierto; pero qué bonito resulta recordar aquellos tiempos en que celebrábamos el 3 y el 4 de Noviembre solamente en Panamá con bombos y platillos. Claro que éramos pocas escuelas y los desfiles podían abarcar a todo el alumnado de las mismas; pero lo hacíamos con respeto, con orgullo, no de lucirnos personalmente, no de lucir uniformes estrambóticos con gorras y demás, sino con el uniforme común de las escuelas y bandas sencillas que solo entonaban canciones relacionadas con la fecha patria. Cada uno de los alumnos sabíamos qué celebrábamos porque nos lo enseñaban en las escuelas.
Hace un par de años le preguntaron a un estudiante qué conmemoraban y respondió que la fiesta de la mejorana. La culpa no es de ellos, es de las escuelas y el hogar porque nos es obligatorio saberlo y poder responder correctamente. Tampoco es la independencia de Panamá de Colombia, es la separación porque la independencia fue de España muchos años antes. Leí en un diario que será multado el uso incorrecto de los símbolos patrios. Eso no debe ser. Lo correcto es la enseñanza del mismo porque es a base de educación que nuestro país progresará y no sobre la base de multas y correctivos.
Ojalá se lo lleve a cabo en las escuelas y fuera de ella durante todo el año o, por lo menos durante el mes de octubre para guiar a las instituciones públicas y privadas al uso correcto de los símbolos. Ahora escuché en una radio unos cambios que quieren hacer a la letra del Himno Nacional. Señores, ese es sagrado y no es cualquiera que puede variar su letra ni su música.
Es un irrespeto craso hacer algo parecido y no debe permitirse desde ningún punto de vista. Hace unos años quisieron hacer igual con el Escudo y Astrid, nieta de su autor, protestó; pero lamentablemente ella ya no está con nosotros y nos quedará a sus otros descendientes hacer el mismo trabajo en caso de que sucediera. Los símbolos de la Patria tienen el vigor de algo digno de respetar por encima de muchas cosas. No puedes llevar una bandera al revés ni desconocer el significado de lo que ellos representan, ni su origen y sus autores.
Esto nos lo enseñaban en la escuela primaria en Las Tablas en la época en que cursé esos estudios y todos, sin distinción, lo aprendíamos al igual que lo hacíamos con el Español, la Geografía y la Historia panameña.
Creo que nos hace falta más amor, más fragor, mayor deseo de ser verdaderos panameños con amor a lo nuestro y con respeto por lo que cada uno representa.
Antes, en tiempos pasados, los presidentes de la República eran personajes a quienes no se les faltaba el respeto. Ellos nos representan y son electos como fueron antes del golpe de Estado de 1968. De allí a 1989, fueron de a dedo. A la expresidenta Mireya Moscoso la conozco de hace muchos años, soy mayor que ella y siempre le dije Mireya; sin embargo, mientras ocupó la primera magistratura, la llamé doña Mireya o señora presidenta.
Hoy en Panamá todos somos mami, tíos o una parentela que jamás ha existido y hemos dejado de ser señores o don o doña. El respeto a los mayores ha disminuido o perdido y debe ser conservado así como a los símbolos patrios.
Hago un ferviente llamado a quienes tengamos la responsabilidad de enseñar, de inculcar amor por todo lo patrio para que lo lleven a cabo; para que enciendan en nuestra juventud ese sentimiento que nos conduce a estar orgullosos de ser panameños; a aprender que a la Patria le agrada vestirse de limpio y no de basura en las calles, por todos lados, sin consideración a los que pasamos frente a esos microbasureros y a esa mala costumbre de tirar todo al a suelo o a la calle.
Seamos buenos patriotas, no solo para esta fecha, sino todo el año.
Médico.