Homs: ¿tumba de Al-Asad y del Consejo de Seguridad?
El asedio a la ciudad de Homs, a pesar de su eventual sometimiento por el Gobierno de Damasco, puede constituirse en un punto de inflexión en la cuestión siria e internacional, ya que variaría de forma estratégica el curso de los acontecimientos en ese país y la forma de gestionarlos por la comunidad internacional.
La compleja tesitura hace que la disputa amague con transformarse en un conflicto que en vez de estancarse, prosiga en el mismo lugar hasta que uno de los dos bandos indefectiblemente caiga. Tal guerra de desgaste entre Bachar al Asad y sus enemigos, terminará por perjudicar mayormente al Gobierno sirio, toda vez que por cada día que se extiende el sitio a Homs, en esa misma medida crece la amenaza de convertirse en un episodio simbólico que consolide la fraccionada oposición siria.
Por su parte, en el plano externo es evidente que sirve de excusa para comprometer más a Washington, Londres, París y Berlín, y a determinados Gobiernos árabes y el turco de la región con el apoyo militar directo a grupos de la oposición, con lo cual la crisis se agravaría exponencialmente.
Este último elemento es extremadamente peligroso en razón de que en lugar del legítimo accionar en la cuestión siria por parte de la Liga Árabe -como organización regional (Arts. 41 y 42 de la Carta de la ONU)-, se dé pie a marcos de decisión y ejecución ad hoc a través de países como Arabia Saudita, para unilateralmente entregar armas al Ejército Libre de Siria.
Tal giro en los acontecimientos supondría modificar y elevar el nivel de la controversia. Lo modifica porque al apoyar al sector sunita de la población siria, exacerba el carácter sectario de la misma, poniendo en entredicho el respeto de los derechos humanos de las minorías en la Siria post- Al-Asad y lo eleva, porque la acción se suma a la invasión saudita en Bahrein, para apoyar la monarquía sunita, poniendo en evidencia el fuerte tono religioso en el enfrentamiento Teherán-Riad, por el control de la región.
Por si fuera poco, la resistencia que suponga el bombardeo a Homs, de forma semejante terminará de involucrar firmemente a la comunidad internacional, que inaugurando una revolución copernicana en las relaciones internacionales; de ahora en adelante, a despecho de lo que decida el Consejo de Seguridad de la ONU, se abroquelará en la Asamblea General para exigir el desempeño un rol más activo en la solución de los conflictos internacionales. Ello tendrá lugar, cuando emulando lo ocurrido el 3 de noviembre de 1950, con la aprobación de la Resolución 377 (V), o Resolución sobre Corea, Unión Pro Paz, la inmensa mayoría de los Estados del mundo, no solo expresen su repudio contra Damasco, sino que sincronicen diplomáticamente de forma bilateral dicha repulsa con la ruptura masiva de relaciones con el régimen de Al Asad.
Profesor Titular de Relaciones Internacionales de la Universidad de Panamá.
