Honrar honra a quien merece
Un día como hoy hace 65 años, un grupo de madres y padres liderado por Doña María Correa de Moreno, madre ejemplar de una persona con discapacidad, vieron cristalizado el sueño de hacer de la atención especializada un asunto de Estado.
Con el respaldo decidido y visionario del presidente José Antonio Remón Cantera y el ministro de Educación Víctor Urrutia, se crea el Instituto Panameño de Habilitación Especial (I.P.H.E.) un 30 de noviembre de 1951, mediante Ley No.53 de ese mismo año.
Nace así una institución especializada sin precedentes en la región, ya que para la época la mayoría de las instituciones dedicadas a la atención de la población con discapacidad de los países hermanos de Centroamérica y el Caribe eran fundaciones que recaudaban fondos a través de donaciones. Cabe mencionar que aún muchos lo siguen haciendo, dejando tan importante tema a merced de los donantes y reforzando la irresponsabilidad de los Estados en ser los regentes de las políticas y servicios dirigidos a este sector vulnerable.
El Estado panameño, a través del I.P.H.E. ha sido ejemplo y modelo para muchos países en sus procesos de apertura y reestructuración de servicios de educación especial, siendo galardonada años atrás por organizaciones como la ONU, UNESCO, OEA, ONG´s como la Fundación Hilton Perkins, entre otras.
El Instituto Panameño de Habilitación Especial ha enfrentado en diferentes momentos el embate de movimientos tendientes a menoscabar su misión, atender a niños y jóvenes con discapacidad a lo largo y ancho del país aduciendo que ya el modelo no cumple con lo que se requiere. Gracias al I.P.H.E. hoy Panamá cuenta con miles de personas con discapacidad productivas para sí mismas y sus familias.
No cabe duda que todo de acuerdo con los tiempos debe ir reorganizándose y acoplándose a las necesidades y exigencias de cada época, pero lo que no sería justo es eliminar lo que ha dado respuestas (aún con sus falencias) so pretexto de crear “nuevos y mejores” servicios. Lo correcto es fortalecer lo que se tiene y darle el apoyo decidido en este caso al I.P.H.E. con presupuesto para inversiones y el nombramiento de más personal técnico y docente.
El Instituto Panameño de Habilitación Especial es una loable institución, donde no debe permear la politequería, ni permitir que factores externos o modelos importados sean los que se utilicen como ejes de desarrollo institucional. Con la vasta experiencia que se ha logrado en más de seis décadas exitosas, es base suficiente para que de ella misma nazcan las propuestas para fortalecer sus servicios en pro de la población con discapacidad.
En estas Bodas de Platino deseamos honrar a Doña María Correa de Moreno (QEPD), sus familiares, a los gobernantes de 1951, a los miles de estudiantes beneficiados y a los cientos de funcionarios técnicos, docentes y administrativos que desde su fundación hasta hoy han sido protagonistas y los mejores testigos de tantas acciones que han cambiado las vidas de todos los que hemos tenido la dicha de formar parte de la Familia I.P.H.E.
(La autora es Docente de Educación Especial, Formadora Universitaria y exdirectora General del I.P.H.E)