Huelga médica
La preocupación de los médicos y otros funcionarios vinculados a la salud es válida. Los cambios que se proponen en la prestación de los servicios de salud debieron ser consultados y debatidos entre los profesionales del sector.
Sin embargo, es injusto que cientos de pacientes sufran por la suspensión de labores en algunas instalaciones. El detonante de esta medida de presión es el Proyecto de Ley 349 que crea la Asociación Pública-Privada que se discute en la Asamblea.
Aunque existe el compromiso de los proponentes de la ley de retirar todo lo relacionado a servicios médicos y salud, la protesta se mantuvo en los últimos días y provocó complicaciones en el Hospital Santo Tomás.
La huelga de algunos médicos fue calificada hasta de “ilegal” por las autoridades sanitarias. Después del Complejo Hospitalario de la Caja de Seguro Social, este hospital es el más importante para la población en la ciudad capital.
Cifras oficiales demuestran que Panamá es uno de los países que más invierte en salud en la región. En promedio se destinan cerca de mil 81 dólares por habitante, sin considerar varios programas y proyectos que se ejecutarán los próximos años.
A pesar de esta inversión aún los servicios públicos de salud enfrentan serios problemas de cobertura y eficiencia. Los recientes problemas con las bacterias nosocomiales y abastecimiento de medicamentos han dejado claro que existen muchas deficiencias.
Es el mejor momento para sentarse a la mesa de negociación y proponer alternativas integrales, donde participen todos los gremios y sectores vinculados a la salud. Cualquier medida debe tener como principales actores a los pacientes y la sostenibilidad del sistema.
