Huelgas peligrosas
La huelga parece ser la única salida para los trabajadores de la salud de la Caja del Seguro Social. Los dirigentes de las distintas organizaciones han caído en la intransigencia y pretenden someter, como lo han hecho con otras administraciones, a los directivos de esta entidad.
Sus aspiraciones salariales puede ser consideradas justas y de eso no puede haber dudas, porque en un país democrático todos los ciudadanos pueden aspirar a ganar más dinero para enfrentar los altos costos de la vida.
Pero es muy diferente exigir mejores salarios y condiciones laborales a través del diálogo que utilizando medidas de presión tan graves como una huelga.
Las paralizaciones de operaciones en el sector salud son tan perjudiciales que ponen en juego la estabilidad del sistema sanitario.
Algunos de los dirigentes, que no ven en el camino otra alternativa que las huelgas y los cierres de calles, están influenciados fuertemente por grupos radicales.
Algunos de ellos participan activamente en frentes sociales que tienen pretensiones políticas. Son libres de defender sus pensamientos y principios, sin embargo, no es justo para los ciudadanos que dependen de la Caja del Seguro Social someterse a otra huelga.
Pareciera que las personas que insisten en paralizar a la Caja del Seguro Social solo buscan protagonismo ante la opinión pública, considerado que los directivos de esa entidad ya anunciaron ajustes salariales para todos los funcionarios.
Es triste que en pleno 2012 se recurra a huelgas para exigir mejores condiciones laborales. Panamá necesita otra clase de mentalidad si quiere mantener su desarrollo económico y social.
Los servicios de salud son indispensables.
