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Humanidades, crisis y filosofía (II)

Por: Redacción 26/03/2015

El libro está divido en cuatro partes, esta idea se la debo enteramente a Luis Pulido Ritter, pero la materializó Vital Moreno, acucioso estudioso de las humanidades, que me sugirió un subtítulo para las partes en mención. El libro tomó forma y se imprimió gracias a la Vicerrectoría de Investigación y Posgrado de la Universidad. Pero fue con la ayuda de Marcela Camargo, que me abrió las puertas del CIFHU, que pude terminar el trabajo.

Las partes a saber:

I. Parte: Humanidades, filosofía, educación y neoliberalismo

Esta parte está compuesta por cuatro artículos, pero el núcleo de todos es el deber de las humanidades y los retos de la investigación humanística en contraposición al neoliberalismo.

Sobre el deber de las humanidades podemos decir que es indispensable trabajar sobre el concepto “deber”. En este caminar seguimos a Hegel, cuando señala que “a los verdaderos pensamientos y a la penetración científica solo puede llegarse mediante la labor del concepto”. Hacer historia del proceso que ha llevado a las humanidades a ocupar el lugar que tienen es prioritario para saber dónde estamos y a dónde vamos.

Y entre los retos de las humanidades, tenemos uno de gran aliento. Pensar las humanidades en el siglo XXI, un siglo marcado por cambios de larga duración. A pesar de que estemos ante la coyuntura histórica de la crisis estructural del capital (Mészáros). Esto nos lleva a la particular situación de que las humanidades en el siglo XXI tienen la difícil tarea de pensar el cambio de época, a una nueva que hoy desconocemos.

II. Parte: Crisis sistémica

El concepto crisis es habitual en nuestras conversaciones, forma parte de la jerga de académicos, periodistas, críticos e intelectuales, sin embargo, no se tiene claro qué es lo que quiere decir este concepto, ya que es muy extenso y evolucionó en diferentes direcciones, se presta para la especulación y aseveraciones sin sentido. Al encararnos con este concepto nos damos cuenta de que: “Krísis proviene del verbo griego kríno (separar, escoger, enjuiciar, decidir; en voz media: medirse, luchar, combatir). De ello resultó un notable abanico de significaciones. En griego, la palabra formaba parte de los “conceptos centrales de la política”.

III. Parte: Pensamiento crítico latinoamericano

Desde Martí, hasta Pablo Gonzales Casanova y Ricaurte Soler, pasando por Mariátegui, se puede hablar de una tradición de pensamiento crítico latinoamericano, o intelectuales latinoamericanos comprometidos socialmente, que se ha ido enriqueciendo, que comprende la necesidad de un pensamiento –interdisciplinario– que se plantee los problemas de nuestra América, desde una óptica crítica.

En el siglo XX, tenemos una amplia producción, desde la literatura contamos con el boom latinoamericano, en las humanidades y las ciencias sociales también hubo una amplia producción de conocimiento.

IV. Parte: Política, movimiento sociales y ciudadanía

Actualmente se vive en Panamá, un ambiente de show mediático, por las contradicciones de la clase política. En ese sentido, lo único que nos puede salvar es la formación política y cívica que se contrapone con la (des) o (a) politización de la sociedad, también hay que tener cuidado con la (sobre) politización. Esto tiene como consecuencia una sociedad –al menos la panameña– que no se organiza, no participa y no exige mejores condiciones de vida y mayor inclusión. Esto en otras partes del hemisferio, por ejemplo (en Hong Kong; Ayotzinapa, México; Puerto Príncipe, Haití; Ferguson, Misuri), ya está cambiando.

Siguiendo estas preocupaciones, es necesario crear las condiciones para la formación política del ciudadano. Entiéndase “política” como la búsqueda de bienestar común y un mejoramiento sostenido de la condición humana. Una formación que se visualice un mundo más democrático, autónomo y justo.

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Viernes 31 de julio de 2026

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