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Identidad de género y principios universales

Por: Redacción 09/05/2017

En algún momento se desvió la atención sobre algo que entendía, y era fundamental, para convivir pacíficamente en un país tan noble como Panamá. Me decían - y luego lo estudié - que todos tenemos el derecho a gozar de nuestros derechos, ya sean económicos, sociales y culturales como seres humanos, sin distingo de raza, religión, sexo, opinión política, posición económica, nacimiento en incluso preferencia sexual, porque, al fin y al cabo, eso somos.

Justo en el medio de la polémica sobre las uniones y/o matrimonios entre personas del mismo sexo, noto cómo el testimonio de algunos valientes, dice precisamente lo contrario a lo que entendía que distinguía a Panamá sobre otras culturas de la región, con aquello de "puente del mundo, corazón del universo".

Resulta que ahora arrinconamos a los homosexuales y les cercenamos cualquier posibilidad de encontrar paz construyendo sus propias familias so pretexto de que "contagian" con su "inmoralidad" a los buenos panameños, esos que, en unión heterosexual, ayudan a mantener la reputación digna basada en valores cristianos y paradigmas sociales del buen ciudadano.

 

...nos estamos enfrentando unos y otros en una espiral de prejuicios, violencia odio y enfrentamientos entre hermanos.

 

Sin generalizar, hay tanto odio, rencor, doble moral, falsedad y unas ganas enormes de flagelarse ante cualquier realidad que toque su propia puerta que, para esconder sus absurdas limitaciones, y se hacen eco en esta innecesaria cacería de brujas frente a un grupo social que merece iguales condiciones porque también aportan en valores y ayudan a hacer crecer a este país, pero siguen siendo seres humanos etiquetados. En esta misma discusión, la sociedad discrimina, pero al mismo tiempo brinda espacios mediáticos para hacer evidente que "algunos de ellos divierten".

Nuestras familias nos han criado y educado con valores, comprensión y debate de ideas, con espacios creativos, formaciones intelectuales y teológicas que nos permiten escoger, con cierta madurez y conocimiento, cuál será el mejor camino para conducirse uno mismo en esta sociedad, pero basado en el respeto a los seres humanos y la protección de nuestro entorno.

Crecí con amistades y familiares de preferencia sexual definida, y son vistos, apreciados y amados por lo que son: mis seres queridos. Respeto los temas de orientación sexual y la protección de los derechos humanos y resulta que mi país firmó declaraciones ante organismos internacionales de prestigio que extienden este tipo de protección.

¿Qué está pasando en la actualidad? Por la obtención de reconocimientos consagrados en pactos internacionales que se supone respetamos, nos estamos enfrentando unos y otros en una espiral de prejuicios, violencia odio y enfrentamientos entre hermanos que habitan en una casa, que ante los ojos de Dios, es Panamá, una tierra bendecida por la abundancia.

Comunicador social

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Miércoles 15 de julio de 2026