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Impartición de justicia, ritos y falsedades

Por: Redacción 07/04/2017

 

 

"Me dices que haga lo que jamás has pensado hacer, porque así muestras lo que siempre has sido".

 

 

Según los medios presidenciales teníamos a una figura (Federico Humbert) cuya hoja de vida era intachable y llegaría a la Contraloría a barrer con todo lo sucio del pasado, eso sí, sin tocar a Juan Carlos Varela, al "Patrón" Stanley Motta ni a sus fieles, lo creímos.

Aseguraron que con ella (Kenia Isolda Porcell Díaz) en el Ministerio Público los días de la impunidad, excepto la del varelismo, Odebrecht, "Picuiro" López y subalternos, con su secuela de tráfico de influencia, serían cuentos de la cripta, lo aceptamos.

Con la "novedosa" escogencia de magistrados de la Corte Suprema (Ángela Russo y Cecilio Cedalice) que diseñaron, entre otros, Ana Matilde Gómez, Rigoberto González y Alfredo Motta (de Movin), la impartición de justicia tendría tantas posibilidades de éxito que las mafias saldrían despavoridas a confesar sus andanzas, y todos lo aplaudimos con nuestra inercia.

Cada quien sabrá el porqué de su inmovilismo, de la indiferencia o desinterés que lo ha llevado a permanecer como espectador en esto que se debe titular "La Ruta del Despeñadero".

Al fin y al cabo, no todos creemos en que ha llegado el momento propicio de participar, actuar y desarrollar tareas para que la nación que hemos construido no se disloque o derrumbe entre nuestras manos. Parece que la mayoría no se muestra preocupada ni nerviosa por el acontecer y eso de por sí es un indicador de la efectividad de los ritos que la oligarquía construye para dosificar el enfado social y ubicarlo como ahora, en la cima del poco importa.

El contralor no fiscaliza ni supervisa ni inspecciona, es mejor cabalgando que cumpliendo con su deber.

La procuradora siente que con conferencias de prensa, en las que se dice que no nos pueden decir nada, pero que tengamos fe y confianza en que investigarán a todo lo que huela a CD, pero no a Varela, a menos que a diferencia de Fonseca, otro se vuelva delator castigado antes de ir a dar a las mazmorras del inquisidor.

Los magistrados de las injusticias siguen cual Cid Campeador batallando en contra de que los panameños podamos vivir en un Estado de derecho e institucional.

Nosotros, vociferantes gladiadores de cafés, fiestas y reuniones sociales, de trabajo, etc., nos hacemos los molestos y preguntamos ¿hasta cuándo?, y luego, al café, la soda o la cerveza para hablar de otro tema del momento.

Dado lo anterior, nadie controla, investiga o sanciona a los responsables, se trata tan solo de fingir, falsear y seguir disfrutando de la borrachera mediática para señalar a los adversarios del presidente hasta que explotemos.

Abogado

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Miércoles 15 de julio de 2026