Importancia de la educación política
Siempre he insistido en que la educación política, junto a la vial y la sexual, deben ser materias indispensables en el currículum de las escuelas y universidades. Ya comenzó la actividad política en Panamá y considero indispensable que se eduque a los votantes y a los políticos para llevar a cabo el mejor torneo político de la historia nuestra porque sin ello, cometeremos los mismos errores de los últimos 23 años. Todos hablamos de democracia y muchos ni siquiera conocen su significado. Creen que democracia es salir a votar y que el Tribunal Electoral cuente los votos acertadamente y sale electo quien en realidad ganó.
No señores; democracia es algo más profundo y más amplio que una simple votación. Democracia es saber gobernar como estadista; saber llevar las situaciones de gobierno con un conocimiento de la política porque esta no es más que el arte de gobernar y si no conocemos la política, mal podemos tomar decisiones que luego afectan a todos los que habitamos este país. Democracia es gobernar con el pueblo y para el pueblo, escuchando sus opiniones y sus quereres.
Pero ese pueblo tiene que conocer cuáles son sus derechos al opinar y en qué forma hacerlo correctamente. Opinar no es criticar todo lo que se hace, solo por criticar e ir contra del gobierno. Criticar es opinar con base formada sobre los problemas del país y las actuaciones gubernamentales.
Sin embargo, vivimos un periodo en el cual basta que alguien del Gobierno diga que va a hacer algo, para que los medios de comunicación y las personas se opongan inmediatamente. Esto no es correcto. Tenemos una ciudadanía elementalmente política porque pasamos el día entero hablando sobre el tema, pero sin una educación para opinar y decir, con fundamento, qué es lo correcto y qué no. Nos hemos acostumbrado a hablar por hablar. Muchas veces nos entrevistan en los medios y soltamos una serie de sandeces, que da dolor escucharlos o leerlos.
No es que me crea la divina torta; pero creo tener conocimientos suficientes sobre política, para opinar con seriedad.
He dicho que ando en política desde los nueve años de edad y tuve maestros que fueron grandes políticos en este país. Solo por esto me atrevo a opinar; por esto considero que es necesario aprender política antes de entrar en este terreno.
Tenemos la mala costumbre de que, porque somos favoritos en algún campo y queremos ser diputados, conseguimos los votos, pero pronto demostramos no tener ninguna preparación para ocupar ese cargo. Muchas veces los políticos se ganan esos votos comprándolos a base de bolsas de comida o cualquier dádiva que utilicen. Eso no debe ser correcto y tenemos que cambiar el discurso de compra votos de los políticos y el dejarse comprar de los ciudadanos. Una vez electos esos diputados, los votantes dejan de seguir sus actuaciones para valorarlas y saber si son dignos de volver a darles el voto nuevamente. Si bien es cierto que la democracia que practicamos permite que cualquier ciudadano que llene los requisitos constitucionales, puede correr para cargos de elección, también es cierto que cualquiera cree tener suficientes conocimientos políticos para ser presidente o diputado de este país. Creo que primero deben mirarse al espejo, conversar con ellos mismos y decidir si de veras lo merecen o actúan para hacer el ridículo.
Si tuviéramos una educación política como lo sueño, aprenderíamos desde jóvenes a ser estadistas y a saber elegir a los buenos para ocupar las posiciones de elección. Ambas situaciones son importantísimas para el sostenimiento de la democracia. Justamente, por esas equivocaciones que cometemos es que aparece cualquier pelagatos y nos enamora con un discurso, para luego resultar un dictador de izquierda porque todavía no he visto ningún gobierno izquierdista que sea democrático.
Pensemos bien lo que les digo porque si continuamos actuando empíricamente, sin educación, podremos llorar lágrimas de sangre cuando sea tarde. Analicemos porque es importante estar preparados y educados en ambas direcciones: para gobernar y para votar correctamente. Soy feliz diciendo esto.
Médica.