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¿Independientes?

Por: Redacción 08/01/2014

REDACCION / PANAMA AMERICA

La legislación electoral abrió espacios a los candidatos a la Presidencia de la República con el propósito de ampliar el pluralismo ideológico y aportarles a los votantes opciones de decisión que no se restringieran a los partidos políticos tradicionales. Los principios de la democracia representativa concuerdan con el derecho a elegir de los ciudadanos, como parte sustantiva de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, aprobada por la Organización de las Naciones Unidas.

En algunos países europeos surgieron agrupaciones civiles, como Los Verdes, fundamentalmente para defender, con criterio ecológico no político, el medioambiente, amenazado por diversos factores. Tienen presencia parlamentaria, pero no forman parte del sistema de partidos, en esa diferencia basan su independencia.

En la organización electoral panameña los candidatos autodenominados independientes flamean banderas políticas de variado signo. Unos recopilan firmas de adherentes bajo banderas de reivindicación laboral. Otros postulan principios de transformación socioeconómicos. Y no faltan candidatos que buscan aliarse a partidos tradicionales, dejando la independencia nominal para convertirse en satélites del partidismo real.

Lo último que podría esperarse de un independiente es que negocie alianzas con partidos, para lograr posiciones personales, contradiciendo su origen electoral. El votante que firmó el planillón del que se presentó como independiente se sentirá engañado por la alianza partidista, porque se le obligará a sufragar por un partido determinado, traicionando su voluntad política.

En cualquiera de las hipótesis del escenario electoral, los electores tienen tiempo suficiente para evaluar las propuestas de los candidatos independientes y discernir cuál es independiente auténtico y cuál, como independiente apócrifo, se alió a un partido grande.

Las plataformas electorales independientes saldrán por primera vez a la plaza con distintos fines y derroteros, estableciéndose sus fortalezas y debilidades, después que se cuenten los votos. Sin duda, la paleta electoral se enriquecerá con candidatos independientes que presenten propuestas novedosas. Se ensancha con los independientes la libre autodeterminación de los electores ante la amenaza antidemocrática de los representantes de los grupos económicos de presión electoral. Fracasaron en su primer intento de bajar a un candidato para subir a otro que les garantizara ventajas.

Prosiguen usando los medios que controlan para denigrar a las autoridades constitucionales. Persisten en presentar el tema de la ampliación como si se tratara de una negociación comercial común y corriente, cuando está en juego el patrimonio inalienable de la nación. Si estuvieran al mando de los órganos del Estado, como pretendieron, habrían sometido los derechos patrimoniales sobre el Canal de Panamá a los apetitos comerciales extranjeros.

La Autoridad del Canal de Panamá (ACP) se sustenta en el Estado de Derecho, en el cual se inserta el contrato del tercer juego de esclusas. La sólida posición jurídica de la ACP cuenta con el respaldo gubernamental más amplio y permanente.

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Lunes 10 de agosto de 2026