Inflación, oligopolios y distribución del ingreso
L as más recientes estadísticas del Índice de Precios al Consumidor (IPC) muestran un claro proceso de aceleración inflacionario, el cual se refleja en el hecho que para febrero del presente año la tasa de crecimiento anual del mismo alcanzó un nivel equivalente al 5.1% ciento, que contrasta con el promedio del año anterior que fue de tan solo el 3.5%. Se trata de un proceso que se caracteriza no solo por afectar significativamente a los alimentos, que para el caso de los distritos de Panamá y San Miguelito mostraron en febrero una inflación anual de 5.6%, sino a otros productos que anteriormente mostraron bajos ritmos de aumento de los precios. Es así, por ejemplo, que las prendas de vestir para hombres y niños alcanzó en ese mismo mes una tasa inflacionaria anualizada equivalente al 7.3%, mientras que los calzados para las mujeres y las niñas mostraron una del 6.4%. A esto se debe agregar el impacto inflacionario en los combustibles cuya tendencia de expansión alcanzó al 17.1% en febrero.
Esta tendencia al crecimiento de los precios tenderá a profundizar los efectos provocados desde hace algún tiempo por los impactos inflacionarios previos. En efecto, en Panamá resulta evidente que la inflación tiende a generar importantes procesos de redistribución regresiva. Es así que, de acuerdo a estadísticas de la CEPAL, dado que durante la última década los precios al consumidor se elevaron más rápidamente que los salarios, esto resultó en que el salario real medio de los trabajadores, es decir la capacidad adquisitiva de los mismos, se redujo en 4.5%. Ello radicalizó una tendencia que ya se venía dando, la que ha llevado a que entre 1997 y el 2009 los salarios reales se hayan deteriorado en aproximadamente un 11.4%. Por otra parte, como un fenómeno relacionado al anterior, resultó que la participación de las remuneraciones de los asalariados en el PIB decreció de 37.8% en el 2000 a tan solo 29.8 % en el 2009.
Una reciente investigación econométrica que realizamos en el marco de las actividades de la Comisión Universitaria de Seguridad Alimentaria de la Universidad de Panamá, que abarca el período 1997 - 2009, mostró como se determina la inflación y como esta se relaciona con la concentración de los ingresos. En efecto, esta investigación reveló que una parte importante de la variación del IPC puede explicarse por la variación del precio internacional de petróleo, dando lugar a un elemento de inflación importada. Sin embargo, otra parte no menos importante quedó explicada por el aumento del grado de monopolio observado en la economía, el cual fue medido por la relación excedente-PIB. Esto último significa que la pérdida de capacidad de negociación de los trabajadores, provocada por el neoliberalismo, se ha manifestado en crecientes márgenes de ganancias para los oligopolios locales, los cuales se alcanzan reprimiendo los salarios y elevando los precios.
La defensa de los ingresos de la población trabajadora pasa necesariamente por una política antimonopólica, capaz de frenar la codicia de quienes dominan la economía nacional.
