Instrumentalismo Cívico, pérdida de identidad ciudadana
Ser cívico implica la necesidad de ser cónsono con el espíritu nacionalista de la patria a la cual se pertenece; lo cual significa, en pocos términos, el conocimiento, respeto y promoción de los símbolos patrios y toda la solemnidad ceremonial que implica los eventos que se suscitan en fechas conmemorativas a la historia socio-política del país.
Por otra parte, un comportamiento instrumental, debe evocar una suerte de conducta mecánica sobre algún aspecto de la vida, como lo es el sentir nacional. Así, hablar de un instrumentalismo cívico debe sugerir la pérdida de identidad ciudadana por un utilitarismo carente de sentir patriótico. En Panamá, cada noviembre, después del Día de los Muertos (día 2); el país se llena de júbilo patriótico, celebrando fechas emblemáticas de nuestra nacionalidad como lo son: la Separación de Colombia (día 3), el Día de la Bandera (día 4), el Día de la Ciudad de Colón (día 5), el Grito de los Santos (día 10) y la Independencia de España (día 28).
Todas estas fechas patrióticas son engalanadas con marchas y ceremonias conmemorativas, las cuales tiene el propósito cívico de exaltar nuestro espíritu patriótico; al tiempo, que se constituye en el imaginario ciudadano toda la simbología del país (bandera, escudo, himno, etc.).
Ahora bien, si se acude a la memoria de años pasados, en cuanto a la asistencia y participación a estos eventos cívicos por estudiantes, ciudadanos en común y funcionarios institucionales (ministros, etc.), se podrá notar una merma en términos cuantitativos y representativos.
Las bandas escolares y juveniles que marchan cada vez son menos. También, es notable la inasistencia del ciudadano común; muchos prefieren realizar un éxodo masivo al interior del país, so pretexto de alejarse por unos días de los avatares de la vida cotidiana en la urbe. Otros, prefieren quedarse en casa y ver los cada vez más anacrónicos y deslucidos desfiles patrióticos por la televisión. No se pretende sugerir que no haya un sentir nacional en gran parte de los panameños, sino que este sentir patriótico no está ejerciendo su función socio-estructural: exaltar colectivamente la solidaridad cívica de los ciudadanos .
Así, esta racionalidad societal está condenando al olvido lo patriótico e histórico de nuestra identidad nacional.
De esta forma, debemos evitar este instrumentalismo cívico por medio de la docencia de nuestra historia nacional a nivel mediático; también, mediante actividades y representaciones de personajes y eventos patrióticos en las escuelas y en los teatros.
