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Insulza y la OEA

Por: Redacción 14/06/2014

El 21 de marzo, 22 países de la Organización de Estados Americanos (OEA) votaron para excluir del debate del Consejo Permanente la crisis que desde febrero sufre Venezuela por protestas contra el gobierno de Nicolás Maduro y que han dejado hasta ahora de 42 muertos, cientos de heridos y detenidos. Es una de las razones por las cuales, tanto la OEA como José Miguel Insulza están en deuda con la democracia venezolana. Todos se preguntan: ¿Cuáles son las razones que privan para que este organismo se manifieste en contra de aquellos Gobiernos que se autodenominan democráticos, pero cuando están en el “poder” utilizan toda la debilidad del sistema para perpetuarse, violando los derechos humanos?

Hay que recordar la inaudita postura de Insulza, cuando María Corina Machado no pudo intervenir en marzo de este año en la Sesión del Consejo Permanente de la OEA, invitada por Panamá. En aquella oportunidad fue objeto de fuertes críticas y desconfianza por sus frases, entre ellas: “Esta costumbre de los países de prestarles su silla a otros para que digan lo que les parezca nunca me ha gustado”. “Esta institución no está para poner ni para sacar Gobiernos”, entre otras. Ahí dejó ver su disgusto por la presencia de la líder venezolana en este organismo.

A raíz de esa traba han surgido muchas interrogantes: ¿De qué le sirve a la oposición hacer denuncias en este organismo? ¿Cómo pueden hacer valer sus derechos? Algunos manifiestan, que la OEA no tiene los mecanismos necesarios para obligar a estos Gobiernos a que cumplan los principios generales que rigen este organismo, ni los que demanda la Carta Democrática Interamericana, firmada en Perú. Insulza y la OEA saben que Venezuela no aprueba el examen de la Carta Democrática. ¿Y qué han hecho?

Al existir carencias en sus postulados y ambivalencias en la Secretaría General, la OEA se vuelve un organismo débil ante sus mismos miembros. De allí su decadencia y pérdida de seriedad. Se predica la no injerencia de los pueblos, y ¿cómo se puede denominar la presencia de Cuba en Venezuela? No hay dudas de que en Venezuela hay vulneración de la vida democrática. Se han cerrado medios de comunicación, han propinado constantes ataques a periodistas, universidades, estudiantes y sociedad civil. Se violan los DDHH ¿Y la OEA qué?

Hoy está preocupado Insulza por la crisis de nuestro país, y pide a la comunidad internacional apoyar el diálogo “sin presiones ni sanciones”.

La OEA con sus decisiones e indiferencia ha demostrado que representa y defiende los intereses de los Gobiernos y no el de los pueblos. Tanto Insulza como la OEA no deben olvidar, que están al frente de un pueblo serio y digno, que no se doblega y que pide a gritos su democracia y libertad.

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Viernes 7 de agosto de 2026