Integración de los sistemas de salud
Cuando yo era presidenta de la Asociación Médica Nacional, existía la integración de los servicios de salud en el interior de la República, pero nunca estuvo bien reglamentado y por determinadas circunstancias, no resultó conveniente para el Seguro Social. Recuerdo haber viajado al interior investigando cómo se manejaba el sistema y descubrí que todo lo costeaba el Seguro y nada el Ministerio. Los pacientes que asistían a las instalaciones de salud y no tenían seguro no pagaban ni medio, y en esa forma, el Seguro cargaba con todos los gastos. No consideramos correcto este comportamiento y protestamos por el mismo, hasta lograr que el Ministerio reconociera los gastos de sus pacientes. Luego desapareció la integración.
Ahora escuché al Sr. presidente decir que reaparecerá la integración. Un país pequeño como el nuestro no puede darse lujos de duplicar algunos servicios, sobre todo si son costosos los aparatos; pero las finanzas deben estar bien reglamentadas para que cada uno solvente lo que le corresponde. Ignoro cómo harán para determinar a quién pertenece cada instalación y la manera de trabajar en cada una. Lo más lógico es conservar para cada uno lo que tienen ahora y el que no sea de allí, que le reconozcan los gastos por parte de la institución a la que pertenezca.
Antes de tirarnos sin paracaídas, es necesario, por no decir indispensable, dejar todo muy claro. Sí considero que debe existir una sola instalación para quemados, por ejemplo; un solo manejo para la medicina preventiva, que si bien es cierto que originalmente no existía en el Seguro, a medida que ha ido creciendo el número de enfermos, es bueno organizar e integrar la prevención y que no solo pertenezca al Ministerio de Salud. En la medida en que se integren servicios que utilicen aparatos costosos y que cada institución deje de gastar duplicándolos, se dará mejor servicio a menor costo.
Por esto y otras razones más, y estoy de acuerdo con el Sr. presidente, apoyo a una integración, pero bien llevada, estudiada y organizada, en la que no salga trasquilada ninguna de las dos instituciones. El nuevo ministro de Salud tiene experiencia en el manejo del Seguro Social y así puede servir mejor al sistema integrado; pero insisto: no improvisemos y trabajen los técnicos para que no se afecte la sección de pensión, jubilación y muerte y los riesgos profesionales que le pertenecen al Seguro exclusivamente, y no por ver el árbol, dejemos de contemplar el bosque.
Pongamos atención a un buen sistema integrado que beneficie en vez de perjudicar y que respete ambas partes en sus finanzas y la atención que le corresponde a cada uno.
Médico.
